Jesús Zambada declaró que funcionarios de los tres niveles de gobierno de México estaban incluidos en el esquema de sobornos que utilizaba el cártel para operar en el país.

NUEVA YORK.- Un exnarco mexicano detalló este jueves cómo el Cártel de Sinaloa pagaba sobornos en dólares a altos policías y otros funcionarios para proteger sus operaciones de tráfico de drogas.

Jesús Zambada dijo que en una ocasión, el líder del cártel, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, le ordenó que le diera 100 mil dólares y un abrazo a un general, al que mencionó como el “general Toledano”, en Guerrero en 2004.

El hermano del ‘Mayo’ declaró por segundo día como testigo de cargo en el juicio a Guzmán.

Ahí, implicó a funcionarios de los tres niveles de gobierno de México en el esquema de sobornos que utilizaba el cártel para operar en el país; detalló que en su papel de “líder de la plaza” de la Ciudad de México entre 2001 y 2008, él personalmente pagó al “director de la Procuraduría General de la República” sobornos durante ese periodo.

Cuestionado por la fiscalía, Zambada también expresó que entregaba “sobornos a altos mandos policíacos” que incluían a las autoridades del aeropuerto a fin de “dar seguridad” tanto a los movimientos de la mercancía como de los líderes del cártel.

Según sus dichos, los pagos también se realizaban a la Policía Federal de Caminos, que se encargan de manejar carreteras, puertos y aeropuertos en México. Asimismo, los sobornos eran entregados a la policía judicial, agentes de la Interpol y directores de policías municipales.

El narcotraficante mexicano indicó que los sobornos a nivel federal también eran entregados a funcionarios dentro de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada.

Cuestionado sobre qué autoridades buscaban los líderes de plaza sobornar en primera instancia, Zambada enumeró: gobernador del estado, procurador de justicia, director policía judicial y director de policía municipal.

En la Ciudad de México, los sobornos ascendían a 300 mil dólares al mes, que incluían pagos a funcionarios de tres niveles de gobierno, incluyendo en este caso al “director de homicidios” de la policía.

Además, señaló, que el Cártel de Sinaloa realizaba pagos adicionales a fin de que las autoridades “desviaran” o detuvieran investigaciones de homicidios cometidos por sus integrantes.

Interrogado sobre si algunos funcionarios de México se negaban a aceptar sobornos, Zambada respondió de inmediato: “por supuesto”.

Además, dijo al jurado que su hermano, Ismael ‘El Mayo’ Zambada, y Guzmán usaron ejércitos de sicarios para matar enemigos. También contó la historia del surgimiento del Cártel de Sinaloa y dijo que Guzmán Loera formó una alianza con varios narcotraficantes para enfrentarse a la poderosa familia de los Arellano Félix.

“Siempre hay muchas muertes”, dijo sobre las guerras del narcotráfico.

Las víctimas incluyeron jefes narcos en un club nocturno en Puerto Vallarta, donde Zambada dijo que ‘El Chapo’ intentó sin éxito asesinar a uno de los Arellano Félix en 1992.

También, admitió que participó en varios complots de asesinato, aunque dijo que nunca mató personalmente a nadie.

Zambada García, detenido en 2008 en México y extraditado en 2012 a Estados Unidos, fue presentado como testigo cooperante de la fiscalía, y como uno de los antiguos ‘subílíderes’ del Cártel de Sinaloa entre 1987 y el año de su detención.

El testigo, conocido como ‘El Rey’, identificó a Guzmán como “uno de los narcotraficantes más importantes” en la historia de México, y junto con su hermano, ‘El Mayo’, como uno de los dos líderes máximos del Cártel de Sinaloa.

También explicó cómo el cártel obtenía ganancias enormes al introducir toneladas de cocaína en Estados Unidos.

Los abogados defensores alegan que los cargos contra Guzmán son falsos.

Con información de Notimex y Reuters

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