El Secretario de Economía compareció ante el Senado y señaló que “los pobres no comen gasolina, comen tortillas, leche, huevo…” ante las críticas por el gasolinazo en el Senado.

Cifras recientes muestran que cerca de un 40% de la población mexicana no tiene acceso a la canasta básica y que los precios de la gasolina aumentaron un 22.3% respecto a agosto del año pasado.

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, llamó a desterrar los poderes fácticos y monopolios que se treparon a la democracia en la primera transición del año 2000, al sostener que es el momento de balancear los poderes en favor de la gente y dejar atrás la concentración de riqueza que mantiene la brecha de desigualdad entre el norte y el sur.

En una comparecencia inusual, de índole económico en la que explicó el acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, Guajardo terminó con un discurso político que arrancó aplausos de pie de legisladores de Morena, del PRI, del MC y otras bancadas, cuando el titular de Economía arremetió contra los gobiernos de Felipe Calderón y Vicente Fox, al comparar las cifras de crecimiento con el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Refutó que “los pobres no comen gasolina, comen tortilla, comen pollo”, cuando el panista Víctor Fuentes reprochó el gasolinazo y cuestionó que Calderón hubiese dejado ese combustible en 12 pesos.

Al tocar diversos temas, defendió la política económica del sexenio que termina.

Aseveró que gracias a la Ley de Competencia Económica, se garantizó la protección contra las prácticas desleales y la concentración, que solo generaron ricos.

Ante los panistas, que permanecieron en silencio, el titular de Economía sostuvo que si hubo ricos es porque no se les exigía que compitieran en condiciones de igualdad.

“Es muy sencillo: en este país vivimos la responsabilidad de haber tenido durante más de 70 años un sistema político centrado en un partido hegemónico. Ya no eran momentos para seguir teniendo un partido hegemónico así ni un gobierno así”.

“Por eso escogimos la democracia, la competencia. Lamentablemente hubo una transición en el año 2000 que nos llevó a un partido político diferente en esta conducción, lamentablemente este partido quiso conducir este país con los mismos instrumentos de un partido hegemónico y cuál fue el resultado, que los poderes fácticos se treparon encima.

“Los que mandaban eran los monopolios y no el interés de la gente”.

El panista Fuentes le había señalado que si entregaran tan buenas cuentas, no hubiesen perdido el poder y desde tribuna, Guajardo Villarreal le respondió que para transformar hay que realmente comprometerse con el cambio.

“Hay que entender realmente los instrumentos que hay que tocar, para poder realmente lograr el beneficio colectivo. Hoy frente a una nueva (alternancia) yo realmente creo que estamos en el lugar en el momento apropiado; hagamos esta transición una verdadera reforma, que vuelva a balancear los poderes de la gente contra los poderes fácticos y eso está en manos del Estado mexicano”.
Los aplausos resonaron en el pleno para el funcionario tricolor.

Más adelante, reviró que se acusa a este gobierno de tener efectos sobre la pobreza y los resultados económicos, con medidas como el gasolinazo. El político neoleonés dijo que no es su estilo “hacer esto”, pero una a una desmenuzó las cifras de entrega de resultados de los sexenios panistas con el de Peña Nieto.

Presumió que con Calderón el pollo subió 58%, mientras que con Peña “solo ha subido 19.9%”; la tortilla 62.2% en el sexenio pasado y en lo que va de este 17%; el huevo con Calderón dobló el precio debido a la gripe aviar, pero esta administración lo entrega en los mismos niveles.

“En fin, aquí hay que medir. Los pobres no comen gasolina, comen pollo, comen leche, comen huevo”.
Sorbió un trago de agua y cerró la comparecencia, para salir del salón de plenos entre abrazos y felicitaciones.

Con información de Silvia Arellano/ Redacción Milenio

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