El historiador francés Claude Schopp asegura haber descubierto la identidad de la modelo que habría posado para la reconocida y controvertida obra, ‘El origen del mundo’, del pintor Gustave Coubert. Sus conclusiones han sido apoyadas por el Museo de Orsay (París, Francia), donde se expone actualmente el óleo, y ponen en entredicho las versiones alrededor de uno de los misterios más sonados de la historia del arte.

‘El origen del mundo’ se remonta a 1866 y se cree que fue un encargo del diplomático turco-egipcio Jalil-Bey, quien poseía una colección de pinturas eróticas femeninas. El lienzo retrata de forma muy realista el torso desnudo de una mujer, dejando entrever sus pechos y destacando su zona genital en un primer plano.

Un descubrimiento casual

De acuerdo con Schopp, la mujer en cuestión es Constance Queniaux, una bailarina de la Ópera de París, según lo indica una frase que logró descifrar por casualidad de una carta del novelista Alexandre Dumas hijo —conocido detractor de Coubert— dirigida a la escritora George Sand.

“No se puede pintar con pincel más delicado y sonoro la entrevista de la señorita Queniaux de la Ópera”, escribió Dumas.

El historiador prestó atención a la palabra ‘entrevista’ (‘interview’ en el original francés), que para él “no significaba nada” en el contexto, y descubrió que había sido transcrita erróneamente: la palabra debía ser ‘interior’ (‘intérieur’ en francés),según logró corroborar tras consultar el escrito original a mano.

Sylvie Aubenas, de la Biblioteca Nacional de Francia, está convencida “en un 99 %”, de que Queniaux es la modelo. Tal como ha explicado en una entrevista, la bailarina, con 34 años entonces, de cabello oscuro y “bellas cejas negras” se había retirado de la ópera siete años atrás y era una de las amantes de Jalil-Bey.

Aubenas, quien conserva algunas fotografías de Oueniaux, cree que la identidad de la modelo era “un secreto conocido por todos”, pero se olvidó con el tiempo cuando la mujer se convirtió en una filantropa muy respetable.

Otras posibles candidatas

‘Jo, la bella irlandesa’ de Gustave Courbet.
Por otra parte, los historiadores del arte consideran muy probable que el cuerpo tomado como inspiración fuera el de la irlandesa Joanna Hiffernan, amante de Courbet, y quien posó para el francés en varios cuadros —’Jo, la bella irlandesa’ y ‘El sueño’— durante la década de 1860. No obstante, la tez y el cabello de Hiffernan, en concreto, no corresponden con las características y el color del vello púbico que se describen en la obra en cuestión.

Marie-Anne Detourbay, una afamada cortesana también amante del diplomático otomano, ha sido considerada por algunos como la modelo de ‘El origen del mundo’. Sin embargo, era una figura demasiado destacada en la sociedad para interpretar tal papel.
Con información de RT

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