La empresa informó que la tripulación despegó la aeronave en un ángulo de ascenso muy pronunciado, lo que trajo como consecuencia el desplome del avión

La empresa Global Air informó que tras realizar la investigación correspondiente sobre el accidente de Cubana de Aviación, ocurrido el pasado 18 de mayo en La Habana y en el que murieron 109 personas, se concluyó que obedeció a un error humano

Informó que derivado del análisis de los registradores de voz y vuelo (cajas negras) del Boeing 737-200 de Cubana de Aviación que se estrelló en La Habana el pasado 18 de mayo, la tripulación de la aeronave despegó con un ángulo de ascenso muy pronunciado lo que ocasionó su desplome.

“La tripulación despegó la aeronave con un ángulo de ascenso muy pronunciado creando una falta de sustentación que trajo como consecuencia el desplome de la aeronave”, indicó la aerolínea, en un comunicado.

La empresa detalló que los datos de las cajas negras fueron extraídos por los investigadores comandados por el Instituto de Aviación Civil de Cuba, la Dirección General de Aeronáutica Civil de México (DGAC), la Federal Aviation Administration, el Buró de Investigación de Accidentes, así como por los fabricantes de la aeronave y sus motores: Boeing y Pratt and Whitney.

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Global Air también calificó de ilegal la suspensión de actividades de la empresa, ya que ésta fue ordenada por el ingeniero Jorge Romero García, director general adjunto de Seguridad Aérea de la DGAC, sin contar con las facultades legales.

“Tanto la suspensión de actividades de la empresa como la verificación técnico administrativa mayor extraordinaria se hicieron ilegalmente”, aseguró la aerolínea.

Global Air dijo que en la verificación técnico administrativa mayor que tuvo en noviembre de 2017 formuló observaciones a todos y cada uno de los hechos contenidos en al acta que se levantó entonces.

“Las observaciones hechas en dicha visita por los inspectores fueron realizadas de manera discrecional y no de conformidad a la regulación aeronáutica o a las recomendaciones de los fabricantes, aún así, todo aquello que signifique mejora a la seguridad, la empresa lo cumple cabalmente adoptando las buenas prácticas mundiales”.

“No fue hasta mayo de este año y de manera posterior al accidente, durante el proceso de verificación cuando la Autoridad (DGAC) entregó un documento donde nos indicaba que algunas cosas no estaban solventadas de acuerdo a su criterio. Se tomaron seis meses para estudiar las pruebas que enviamos”, expuso la aerolínea.

Asimismo acusó que en la verificación mayor extraordinaria posterior al accidente, fueron 22 inspectores que revisaron durante 27 días a una empresa que solo contaba con 3 aviones, lo que calificó como fuera de toda lógica y de lo que deduce que la autoridad aeronáutica tiene serias deficiencias de personal sin experiencia o “trabajan bajo consigna para encontrar presuntas irregularidades y con ello sustentar su ilegal proceder”.

Global Air aseguró que durante la verificación posterior al accidente, los técnicos de la DGAC los obligaron a cometer violaciones para tener argumentos legales para tomar alguna acción en contra de la empresa.

El comunicado lo firma Manuel Rodríguez Campo, director general de Global Air.

Redacción El Universal

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