Ecatepec, Méx., 9 Abr (Notimex).- Más de 830 mujeres trabajadoras han usado la Sala de Lactancia, ubicada en el primer piso de Palacio Municipal de Ecatepec, inaugurada en noviembre de 2016 y que se mantienen abierta de lunes a viernes de las nueve de la mañana a las cuatro 30 de la tarde.

A decir de las usuarias, es un lugar tranquilo, higiénico, cómodo, donde puede lavarse las manos y darle de comer a su hijo.

En un inicio este espacio sólo brindaba servicio a las empleadas del Ayuntamiento, pero al detectar la afluencia de mujeres que acuden al Palacio Municipal a realizar trámites y se les complicaba alimentar a sus pequeños, la administración local abrió el acceso al público.

Actualmente, a la semana se registra un promedio de alrededor de 40 mujeres que utilizan el lactario, de las cuales 90 por ciento son población externa.

La sala está diseñada de acuerdo con recomendaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), es decir es un espacio no mayor a 10 metros cuadrados.

Cuenta con un refrigerador para que las empleadas puedan conservar la leche que se extraen, agua potable, mesa de apoyo, lavamanos, iluminación natural y sillones confortables.

Estudios sobre el tema revelan que este tipo de instalaciones en los centros de trabajo reduce 33 por ciento el ausentismo de madres lactantes, debido a que sus hijos tienen menos enfermedades, ya que la leche materna fortalece el sistema inmunológico de los niños previniendo enfermedades respiratorias y gastrointestinales.

Además, favorece su desarrollo intelectual, emocional y crecimiento físico. Este espacio permite a las empleadas tener una lactancia exitosa y laborar al mismo tiempo.

Ejemplo de la importancia de este espacio en Ecatepec es Lorena, quien después de ser mamá y concluir su periodo de incapacidad su mayor preocupación era no poder continuar amamantando a su pequeño Leonardo, ya que pronto tendría que regresar a laborar.

“Me ayuda mucho contar con este espacio en mi lugar de trabajo. Soy madre primeriza, mi esposo me trae a mi hijo, puedo alimentarlo y dormirlo en un lugar tranquilo e higiénico, en el que las mujeres podemos estar al pendiente del desarrollo y salud de nuestros pequeños, el médico me recomendó darle leche materna a mi bebé hasta los seis meses”, expresó.

Nancy Hernández, otra usuaria, aseguró que los momentos de lactancia le han servido para aumentar el vínculo emocional con su hijo, además de sentirse segura mientras lo hace, debido a que es un lugar cerrado.

“Alimento a mi nena de manera tranquila, sin miradas incomodas y pueden entrar las mamás que vienen a realizar trámites o que va pasando, se pueden lavar las manos y alimentar a sus hijos en de manera cómoda”, aseguró.

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