Lo tendrá para el Mundial pero, en el mientras tanto, Brasil tuvo que aprender a jugar sin Neymar. La lesión del crack del París Saint Germain afectó los planes de su equipo y también de Tite, el técnico de su selección, que debió desafectarlo para los amistosos de marzo. La primera prueba, este viernes contra Rusia, fue exitosa: goleada 3-0 en el estadio de Luzhniki, ese donde espera levantar la Copa el 15 de julio.

“Neymar es insustituible, por su alto nivel y su calidad. Douglas Costa no va a sustituir a Neymar: va a ser Douglas Costa”. La declaración fue de Tite en la previa y se confirmó durante el desarrollo del primer tiempo, en el que Brasil generó pero no pudo romper el cero.

Tite paró un mediocampo con Paulinho, Casemiro y Coutinho, con Willian por un extremo y Costa por el otro, y ubicó a Gabriel Jesús como punta. Tuvo la pelota, es cierto, pero faltó el desequilibrio que le aportó siempre Neymar. Fundamentalmente por eso el cero se mantuvo inquebrantable hasta el segundo tiempo.

Con su estrella animándoles en las redes sociales desde su mansión de Rio, el renacido grupo de Tite, aquel que en menos de dos años consiguió pasar de los infiernos a llegar como favorita a Rusia, arrancó su quinto partido sin Neymar.

Pero Brasil entró en combustión tras el descanso. No habían pasado ni dos minutos cuando en una gran jugada combinada que partió de Douglas Costa, Coutinho le dio el primer aviso a Akinfeev de que su suerte había cambiado.

Se había calentado el refuerzo del Barcelona, que encontró el camino para enloquecer a la última línea rusa. El más rápido fue, sin embargo, el veterano Miranda, que a los 52 minutos puso el primero tras el cabezazo de Thiago Silva a un cruce de Willian.

 

Redacción de Clarín

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