Por Mónica Fragoso

Recientmente, en Washington, se dieron a conocer los resultados del Índice de Estado de Derecho 2017- 2018 que fue elaborado a escala global por la organización World Justice Project (WJP), donde se muestra que nuestro país retrocedió cuatro lugares respecto de la evaluación anterior, realizada en el año 2016.

Recordemos que actualmente en México se encuentra en funcionamiento el nuevo sistema de justicia penal y que si bien ha traído consigo una mejoría en la percepción de la eficacia de los juicios; también es cierto que existen aspectos deficientes como las investigaciones policiales, el mal sistema penitenciario y la corrupción que hacen que nuestro país esté colocado en el puesto 92 de una lista de 113 naciones.

Para llegar a este resultado, se miden 44 indicadores distribuidos en ocho categorías principales, por ejemplo: límites al poder gubernamental, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, justicia civil y justicia penal.

Sin duda, falta mucho por hacer para mejorar nuestro país, digamos que el principal tópico marcado como foco rojo es el tema de eficacia de las investigaciones, donde se califica y analiza la percepción respecto del trabajo de la policía y el ministerio público en cuenta a la atención y resolución de los delitos respecto de la investigación realizada.

Es urgente que el gobierno en todos los niveles entienda que nuestro sistema de justicia no va a funcionar si paralelamente no se trabajan temas como aplicación de la ley sin distinción alguna, atacar la corrupción e impunidad y profesionalizar a todos los integrantes del sistema de justicia, ya que hará la diferencia en la operatividad y en la búsqueda de un ideal de la democracia: la justicia.

Advertisements
Anuncios

¿Qué te parece?