En un mes se presentaron 642 casos nuevos de influenza, al pasar de 270 registrado el 15 de diciembre de 2017 a 912 contabilizados hasta el 12 de enero, informó la Secretaría de Salud.

De acuerdo con el Reporte Epidemiológico de la dependencia federal, en la semana del 7 al 12 de enero se contaron un total de 912 casos y trece defunciones, acumulados desde octubre cuando comenzó la temporada invernal 2017-2018. Hasta el 15 de diciembre se habían registrado tres muertes, tan sólo en un mes se presentaron 10 decesos.

Datos de la secretaría indican que el número de casos es mayor al registrado en 2017 durante el mismo periodo, en el que se contabilizaron 692 pacientes afectados y 8 defunciones.

La doctora Sandrin Rivera, coordinadora del área de Vigilancia Epidemiológica del Hospital General de México, explicó que el aumento en el número de casos obedece a múltiples factores, entre ellos, las bajas temperaturas, así como la vacunación, lo cual modifica el comportamiento del tipo de virus que circula.

“Las cuestiones ambientales, la aparición de nuevos virus, la circulación de cepas distintas y los cambios de temperatura son algunos de los factores que hacen que el fenómeno referido tenga un comportamiento distinto, un año baja la incidencia y hay menos casos, pero al siguiente se pueden presentar más. Varía cada año, un factor importante es la vacunación que modifica el comportamiento del virus que circula durante el periodo de influenza, las distintas condiciones se analizan al final de cada temporada”, señaló Rivera.

Explicó que por el comportamiento que había tenido en años anteriores para esta temporada se esperaba que la cepa de mayor circulación fuera la A(H3N2), detalló que aunque todos los tipos de virus tienen características similares entre sí, la A(H3N2) es “más agresiva”, debido a que los decesos por el citado virus y las neumonías graves están asociados a esta cepa.

La influenza A(H3N2) tiende a ser más agresiva en la población con enfermedades crónicas, por lo que resaltó la importancia de la vacunación. “La vacuna no previene, pero hace que no sea tan fuerte”.

En lo que va de la temporada invernal 20017-2018, de los 912 casos, 705 son de la cepa A(H3N2), 147 de la B, 45 de influenza A y 15 de A(H1N1). De las 13 muertes, ocho fueron por el tipo A(H3N2), tres de B, uno de A(H1N1) y uno de influenza A.

Las entidades con mayor número de casos confirmados durante la temporada 2017-2018 son: Ciudad de México, Coahuila, Estado de México, Querétaro y San Luis Potosí; que en conjunto suman 48.1% del total de casos; mientras que los estados de Tlaxcala, Jalisco, Guanajuato, Hidalgo y Aguascalientes concentran 69.2% de las defunciones por ese mal.

La coordinadora del área de Vigilancia Epidemiológica del Hospital General de México recomendó a la población no exponerse a los cambios bruscos de temperatura y abrigarse para evitar contraer la enfermedad. Detalló que en cuanto se presenten síntomas como fiebre mayor a 38 grados, dolor de cabeza y tos deben acudir al médico.

“Es importante que la gente no se automedique, porque de esta manera se generan las resistencias a los fármacos y los virus se vuelven más fuertes”, enfatizó el médico.

Hasta el momento el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) no ha identificado mutaciones relacionadas con cambios antigénicos que impacten en la virulencia o patogenicidad del virus de influenza y no se han detectadoresistencias virales al Oseltamivir.

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