Alemana.- Como nunca le habían puesto particular atención al resplandor proveniente de sus casas, estaban convencidos que su ciudad había sido construida en el cráter deun volcán extinto, hasta que los geólogos estadounidenses Eugense Shoemaker y Edward Chao visitaron el pueblo en la década de 1960.

Después de estudiar el paisaje a la distancia, los científicos habían notado que el cráter no cumplía con los criterios propios de un volcán, por lo que viajaron al pueblo para probar su hipótesis: que el mismo se había formado de arriba hacia abajo.

_98970580_nordlingen.jpg

Y no necesitaron mucho para comprobarlo, pues al explorar el muro de la iglesia de Nördlingen inmediatamente descubrieron la acumulación de las piedras preciosas.

Poco después de la visita de Shoemaker y Chao, geólogos locales estimaron que los muros y edificios de la ciudad contenían aproximadamente 72.000 toneladas de diamantes.

Ubicado en un establo del siglo XVI, el museo educa a sus visitantes sobre cómo el impacto del asteroide moldeó el futuro del pueblo. En sus seis cuartos hay vitrinas llenas de pedazos de meteorito y, por supuesto, suevita.

_98972706_f114414a-841b-4c03-83d1-87bb2b925d47.jpg

“Hay lugares en el mundo donde este tipo de material producido por el impacto de meteoritos ha sido usado en la construcción, pero nunca en la misma proporción que aquí”, me dice Hölzl, mientras recorremos las vitrinas.

“Aquí se utilizó para construir un pueblo entero”, destaca.

Y no son sólo los edificios los que reflejan los eventos de hace millones de años.

 

¿Qué te parece?