Octubre rompió el récord de junio de 2017 como el mes con más asesinatos dolosos en los últimos 20 años

El mes de octubre desplazó a junio como el mes más violento desde enero de 1997, al contabilizar 2 mil 371 homicidios dolosos en México, y 2017 es ya el año con el mayor número de asesinatos del sexenio con 20 mil 878 hasta ahora, superando a 2016, 2015, 2014, 2013 y con una tendencia al alza.

Según las estadísticas mensuales del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta antes de octubre el récord lo ostentaba el pasado mes de junio con un total de 2 mil 238 carpetas de investigación por ese delito de alto impacto, por lo que fue considerado el más violento desde 2011, el peor año en materia de seguridad, con 22 mil 885 asesinatos.

A decir de los especialistas, el tráfico de drogas y la lucha entre grupos criminales por el control de territorios son las principales causas de la violencia que se ha generado en el país en los últimos meses, pero advirtieron que el escenario es “preocupante” porque “no hay señales de que la escalada vaya a la baja”.

Según los registros, enero de este año sumó mil 927 muertes intencionales; febrero, mil 838; marzo, 2 mil 022; abril, mil 959; mayo, 2 mil 192; junio, 2 mil 238; julio, 2 mil 030; agosto, 2 mil 116; septiembre, 2 mil 185, y octubre, 2 mil 371.

Lo anterior suma 20 mil 878 carpetas de investigación en los primeros 10 meses del año, contra las 20 mil 574 que se abrieron en 2016, 16 mil 909 en 2015, 15 mil 520 en 2014, 18 mil 106 en 2013 y 21 mil 459 en 2012.

En lo que va del año, Guerrero encabeza la lista con mil 924 homicidios dolosos, seguido de Baja California, con mil 733; Estado de México, mil 664; Veracruz, mil 382; Chihuahua, mil 288; Sinaloa, mil 156; Michoacán, mil 018, y Jalisco, con mil 093.

Las entidades con más homicidios dolosos en octubre fueron: Baja California, con 207; Guerrero; 198; Estado de México, 189; Veracruz, 174, y Chihuahua, 135.

El director del Observatorio Nacional Ciudadano, Francisco Rivas, consideró “preocupantes” las cifras de homicidio doloso reportadas en lo que va del año, puesto que son las más altas en la historia del país.

“En un contexto en el que al parecer la autoridad no sabe qué hacer, llevamos una rato escuchando excusas alrededor de estas cifras y no estamos viendo que las cosas estén mejorando”, reprochó.

El activista aseguró que todos los delitos, además del homicidio, han registrado una tendencia al alza y algunos, aseguró, crecen de una manera “impresionante, por lo que hoy lo que necesitamos son resultados que nos hagan pensar que las cosas en un futuro próximo van a mejorar”.

Entidades bajo fuego

A diferencia de 2011, añadió Rivas, este año un número importante de estados, como Guerrero, Estado de México, Baja California, Chihuahua, Sinaloa y Jalisco se encuentran azotados por la violencia.

“Si hace algunos años la violencia se encontraba focalizada, hoy prácticamente está diluida en el territorio nacional. El otro aspecto también es que la comisión de estos delitos es mucho más variada. No podemos afirmar que el problema sólo sea de homicidios, sino que estamos hablando de que han crecido prácticamente todos los delitos”, puntualizó.

El experto en seguridad Alejandro Hope comentó que el repunte de la violencia se registró desde 2015 y a la fecha no hay señales de que la escalada vaya a bajar.

“De octubre de 2016 a octubre de 2017 creció 31%, por lo que veo con mucha preocupación la dispersión de la violencia y veo que hay casos que ya son dramáticos, como por ejemplo Baja California Sur”, indicó.

Hope dijo que 11 estados superaron la cuota de mil víctimas, por lo que es un problema al que todavía no se le ve solución. “No hay una estrategia federal para enfrentar el problema y no se ha hecho ni siquiera mención al problema por parte del presidente de la República”, aseguró.

Advirtió también que este año cerrará con 30 mil homicidios dolosos, una tasa, dijo, de poco más de 24 por cada 100 mil habitantes, y con una trayectoria de crecimiento para el próximo año.

Territorio en disputa

Entre las principales causas de la violencia están el tráfico de drogas y la lucha entre grupos criminales por el control de territorios. A partir de eso las cifras se han incrementado y seguirán en aumento hasta el final de esta administración, según Jorge Lara Rivera, especialista en violencia de la Universidad Panamericana.

“Aquí no hay que perder de vista dos contextos importantes en el ambiente criminológico: en primer lugar, el repunte del consumo de heroína de Estados Unidos, que desde luego genera una presión y alimenta la violencia entre grupos criminales de este lado de la frontera para controlar todos los tramos de producción, distribución y trasiego”, aseguró Lara Rivera, ex subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales de la Procuraduría General de la República.

Sin olvidar, agregó el especialista, que ha faltado coordinación entre el gobierno federal y los estatales para lograr un combate eficiente en contra del crimen organizado.

Para Javier Oliva Posada, profesor investigador de la UNAM en temas de defensa y seguridad, añadió que el gobierno federal tan sólo reaccionó al crimen organizado sin tener un plan establecido para erradicarlo.

“Estamos viviendo un problema de profundidades estructurales, que el actual gobierno no lo pudo visualizar y menos resolver dado que sus planteamientos eran de carácter reactivo y circunstanciales, nunca fue un procedimiento secuencial, nunca hubo evaluaciones y ajustes que permitieran suponer que había una secuencia en la aplicación de la toma de decisiones”, dijo Oliva Posada.

Aunque los especialistas no sólo le atribuyeron el alza de los homicidios al crimen organizado en el ámbito federal, dado que también consideraron condiciones locales como el asalto a transporte o el asalto a transeúnte también como parte del problema.

Gabriel Barrón Cruz, maestro en Criminología por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), comentó en ese sentido que las cifras que emite el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) hay que tomarlas con reservas, toda vez que no hay un desglose de las causas que han derivado en los homicidios.

Redacción El Universal

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