Todo parece indicar que los asteroides no son como los pintan, al menos no todos. Astrónomos han confirmado que un objeto reciente pasó cerca de la Tierra y que proviene de un lugar ajeno a nuestro sistema solar. Se trata del primer asteroide interestelar que se haya observado hasta ahora. Pero lo más curioso es que es muy distinto de los cuerpos celestes que conocemos al día de hoy.

Su nombre es Oumuamua y según el European Southern Observatory se trata de un asteroide oscuro y rojizo, muy similar a otros objetos del Sistema Solar exterior. No tiene ningún gas o polvo a su alrededor, como sucede con otros cometas. Más bien es un tanto aplanado, largo y delgado. Los científicos consideran que tiene un cuarto de milla de largo (402.32 metros) y que es 10 veces más largo que su ancho. Esta características son las que lo vuelven un cuerpo peculiar dentro de nuestro sistema solar.

El primer avistamiento de Oumuamua, ocurrió el pasado 19 de octubre y fue detectado por los astrónomos que trabajaban en el telescopio Pan STARSS en Hawai. Precisamente este telescopio se encarga de estudiar el cielo en busca de objetos que puedan representar una amenaza para nuestro planeta.

¿Qué es un asteroide interestelar?

Según la ciencia se trata asteroides que se consideran rechazados de otros sistemas planetarios. Cuando se formó nuestro sistema solar los planetas más grandes arrojaron trozos más pequeños de su constitución y ese material circula alrededor del Sol y algunos aterrizaron en los bordes de nuestro sistema solar, pero hubo otros que fueron expulsados completamente. Estos asteroides viajaron a través del espacio interestelar pasando por otros sistemas, eso significa que material de sistemas externos puede llegar al nuestro.

Karen Meech, autora principal del estudio en el Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawaii, declaró para The Verge:

“Nuestro plan es verlo hasta el final del año, para poder obtener la mejor visibilidad posible y descubrir de dónde vino”.

Ahora bien, los científicos consideran que estos objetos pasan con bastante frecuncia por nuestro sistema solar, pero son o muy rápidos o muy pequeños y es difícil detectarlos. Este descubrimiento es importante y también es la razón por la cual muchos observatorios alrededor del globo estarán atentos al asteroide durante semana y media, pues Oumuamua se aleja con rapidez y su visibilidad se vuelve cada vez más débil.

Todo parece indicar que Oumuamua llegó de la constelación Lyra, pero el origen exacto del asterodide todavía se desconoce. De cualquier forma, los científicos se muestran optimistas ante el descubrimiento y están convencidos de que ahora será más sencillo detectar este tipo de cuerpos celestes.

Redacción Código Espagueti

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