Por: Gustavo Vázquez 

A pesar de ser 2 series de Netflix muy diferentes ambas son entretenidas y nos hacen reflexionar sobre la pubertad y la adolescencia, que aunque son producciones norteamericanas, las situaciones no son nada ajenas a las de los mexicanos.

En 13 reasons why parece que:

  • No existen los papás
  • Están contemplados todos los grupos étnicos
  • Se angustian por cosas simples pero que son su vida
  • Están ávidos de definir una personalidad
  • Puedes tener los mejores padres, la familia más funcional o no, no hay una fórmula perfecta para salir airoso de esa complicada edad.
  • Temas como el acoso escolar, la disfuncionalidad familiar, la homosexualidad, la sexualidad, el consumo de alcohol y drogas y el suicidio son la estructura de la historia.

PARA NO PERDER EL HILO.
Definitivamente si la ven en maratón se angustiarán y tendrán pesadillas, más vale ver uno o 2 capítulos a la semana.

OJO. A discreción compartir el contenido con adolescentes, si su hijo (a) ya la vieron o la están viendo, está usted obligada (o) a verla.

Big mouth es una locura, capaz de avergonzar o sonrojar al más desparpajado de los consumidores de humor y sátira animada gringa, los Simpson ya son cosa del pasado y ni padre de familia o Fis for family (original de Netflix), son tan irreverentes como Big Mouth.

Humor ácido y con una manera muy distinta de mostrar al “monstruo” hormonal de la pubertad, expone su visión de los “por qué” del comportamiento de los pubertos protagonistas de esta serie que aunque no me lo crea, es una guía sencilla y sin complejos para entender a los adolescentes incipientes.

DE VEZ EN CUANDO. Es realmente cargada, hasta para mis amigos los standuperos que viven de la sátira; véala como se tomaría un botella de un licor extraño y fuerte que le gusta pero que definitivamente hay que consumir con respeto.

Leer Más Hakuna Matata

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