Por Uriel Reyes y Aguilar

 

El tema de la semana o quizá uno de los temas más debatibles hasta el día de hoy es, la filtrada llamada telefónica entre Enrique Peña Nieto y Donald Trump, dejando a un lado los posibles nexos con el narco de “Julión Álvarez” y “Rafa Márquez” tema del cual espero no escribir.

Un sinfín de comentarios se pueden realizar en torno a la llamada, mucho depende del enfoque que se le dé, ya que la mayoría provocara opiniones generales como, “El presidente mexicano tuvo una actitud pasiva” “Ante imprudencias de Trump, Peña se mantuvo al margen” “Hubo un presidente preparado y con argumentos” pero no estoy para platicar de los múltiples comentarios expuestos.

Seré breve, ya que este tema es el pretexto para escribir otro más. La llamada filtrada se realizó hace más de seis meses, poco más de una semana llevaba Trump en el poder y desde esos inicios se tenía la percepción del déficit comercial y el tema de las drogas directamente como factor negativo de México. Esas percepciones 6 meses después dudo mucho que hayan cambiado, ese es quizá uno de los factores negativos de esa llamada, pero el saldo positivo repercute en la serie de posibilidades que tiene México para exponer las necesidades que tiene frente a Estados Unidos sobre las próximas negociaciones del TLCAN.

Varias personas y medios de comunicación han comentado que el presidente Enrique Peña Nieto tuvo una actitud sumisa ante su homólogo norteamericano, quien escuche la llamada podrá realizar un juicio, una crítica. En general esta llamada solo representa 3 cosas, 1) Reafirma la prepotencia y desubicación del presidente norteamericano, 2) la extrema necesidad de negociación sobre el TLCAN y el debate sobre temas de seguridad, y 3) el fortalecimiento de las instituciones mexicanas y representantes de las mismas frente a los viejos y nuevos retos.

Como mencione en líneas anteriores el tema de la llamada filtrada solo fue el pretexto para abordar otro tema, realmente ¿Quién está en contra de quien? Enfoquémonos en un aspecto “local” ¿Es EPN quien está en contra del narcotráfico?, ¿El crimen organizado es quien está en contra de la sociedad mexicana? ¿La mafia del poder está en contra de todos?

El único escenario que visualizo son los crecientes índices de delincuencia, pobreza, corrupción etc. El escenario que veo es un escenario de violencia, de extrema necesidad de acción, ¿De parte de quién? De los representantes de las instituciones pero también de una sociedad civil organizada.

La denominada guerra contra el narco, el incendio en la guardería abc, la aparición de autodefensas en varias entidades federativas, el socavón en el paso express, el operativo contra el cartel de Tláhuac, y varios acontecimientos de este siglo han debilitado a las instituciones, sus representantes y al tejido social.

Son retos ya viejos que no hemos podido superar y ahora nos enfrentamos a retos más nuevos, obstáculos más complicados, que como sociedad parece que estamos solos a la espera de no morir mañana, como instituciones esperar no fallar el día de hoy y como país seguir defendiendo la idea que constituye nuestra grandeza.

Por último, Enrique, tú y nosotros, el pueblo mexicano estamos solos contra mundo.

Advertisements