Colaboración de Mónica Fragoso

 

La violencia dentro del noviazgo se manifiesta de igual forma que en las relaciones adultas, aunque tiene ciertas características propias del periodo de la adolescencia, tales como la falta de experiencia o en la idealización del amor, que pueden contribuir a pasar por alto “ciertos detalles” o “situaciones” de alerta que poco a poco se van transformando en violencia.

De acuerdo a investigaciones de diversos expertos en el tema, establecen que las causas que contribuyen a que exista la violencia en el noviazgo son las siguientes:

1.- Los jóvenes en esta etapa tienen poca o nula experiencia en las relaciones de pareja y lo que saben de ellas está fuertemente influenciado por la televisión, el cine, la música, las revistas, las redes sociales y en muchas ocasiones reproducen y refuerzan actitudes y comportamientos machistas sexistas.

2.- La inexperiencia en la relaciones afectivas, en los comportamientos adecuados dentro de las mismas y sobretodo su falsa percepción de cómo deben ser, pone a los jóvenes en una situación de riesgo.

3.- La cultura del “amor romántico” ejerce una enorme influencia en esta etapa y posibilita el establecimiento y mantenimiento de relaciones que se podrían considerar potencialmente destructivas.

4.- La adolescencia es un periodo de rebeldía y de afirmación frente al mundo adulto, lo que puede conllevar a ocultar la situación de violencia, pues las jóvenes temen a las diversas reacciones de las personas mayores.

5.- No identifican conductas de abuso psicológico, pues solo lo hacen con las agresiones físicas graves.

6.- Consideran que los celos son una muestra normal de amor que debe estar presente en todas las relaciones.

7.- No detectan conductas de control como indicadores de violencia.

8.- Algunos estereotipos sexistas siguen presentes entre las y los jóvenes.

9.- Los jóvenes son capaces de identificar situaciones de discriminación hacia las mujeres en la sociedad y en su entorno, pero en su propia relación de pareja no perciben las conductas de abuso.

10.- Al describir a su pareja ideal, los chicos lo hacen como “objeto sexual” y las chicas eligen al “chico malo”, que son el modelo de atracción.

En conclusión, es necesario entender que el amor verdadero y las relaciones saludables están basadas en la igualdad, el respeto, la independencia; que no tienen nada que ver con la sumisión y el sacrificio

Mónica Fragoso Maldonado

Mónica Fragoso Maldonado