Solo cuatro de cada 10 personas diagnosticadas con cáncer de colon o recto, sobreviven, lo que convierte a este padecimiento en la cuarta causa de mortalidad por cáncer a nivel nacional, estadística que no exime al Estado de México, y las cifras indican que la incidencia de la enfermedad han ido creciendo en los últimos años, además de que en el país, cada vez son más los jóvenes afectados con este tipo de cáncer, siendo el pico máximo de incidencia entre los 55 y 65 años, y el mínimo de 40.

A decir de la doctora Itzel Vela Sarmiento, especialista en tumores del tubo digestivo del Instituto Nacional de Cancerología, los síntomas pueden confundidos con los de cualquier otra enfermedad, como hemorroides y colitis, por lo que es vital que a partir de los 50 años, la población en general se someta a una colonoscopía.

“Los primeros síntomas que da el cáncer de colon y recto es que se inflama el paciente porque el tumor tapa la salida de la materia fecal; el sangrado que puede ser rojo, mezclado con heces o negro porque la sangre está digerida; aunque podrían ser síntomas de hemorroides también, por lo menos ir es necesario que sí presentan los síntomas se acuda al especialista”.

Detalló que este padecimiento es muy difícil de detectar en etapas tempranas ya que el tumor se confunde con un grano o un pólipo, y es hasta que crece que se puede diagnosticar.

Una vez que se tiene el diagnóstico, lo que que se tiene que hacer es ver en qué etapa se encuentra la enfermedad, generalmente en el cáncer de colon el tratamiento inicial indica cirugía vía abierta, robótica o laparoscópica.

En el caso del cáncer de recto, lo primero que se recomienda es la quimioterapia o radioterapia, y después se propone la cirugía para preservar el esfínter.

Pese a que no hay una incidencia que indique que es más común en hombres o mujeres, en ellos es más complicado el tratamiento y diagnóstico por factores anatómicos.

“El hombre por la estructura anatómica de su pelvis siempre es más complejo porque tiene una pelvis estrecha y termina como embudo y en ese sitio está el rector, además en esa zona está la próstata y las vesículas seminales; y si a eso le agregamos la obesidad, se vuelve un procedimiento técnicamente complejo”, añadió la doctora Vela Sarmiento.

Finalmente aseguró que el ISSEMyM tiene todo lo que se requiere para tratar estos padecimientos, pese a que no se cuenta con la cirugía robótica, aunque sus métodos laparoscópicos y transanal está muy preparado.

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