El pequeño sufrió una complicación en la espina bífida que llenó su cabeza de líquido cefalorraquídeo, impidiendo que su cerebro pudiese desarrollarse.

Noah Wall, natural de Abbeytown, Reino Unido, nació con menos del 2% de su cerebro. Los médicos no creían que pudiera sobrevivir, ahora, cuatro años después, Noah sigue desafiando las predicciones de los médicos.

Wall desarrolló una rara complicación en la espina bífida mientras estaba en el útero, hidrocefalia grave, que llenó su cabeza de líquido cefalorraquídeo, impidiendo que su cerebro pudiese desarrollarse y quedase reducido a una delgada capa de tejido alrededor del cráneo, según cuenta el diario Mirror.

Fuente: Canal 44

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