La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) logró este sábado retirar el tapón que tenía la tubería de drenaje de la barranca Santo Cristo, en el kilómetro 93+857 del Paso Exprés, y con ello garantizó que “el agua de las precipitaciones pluviales ya pueda fluir libremente por el tubo”, informó.

El director del Centro SCT, Héctor Armando Castañeda Molina, declaró con antelación que al retirar el tapón no habría inundaciones en las viviendas que se ubican en los laterales de la autopista, principalmente aquellas construidas con dirección al estado de Guerrero.
La madrugada del jueves ese taponamiento provocó anegaciones en una docena de viviendas y otro número similar de autos cubiertos por el agua en conjuntos y andadores habitacionales, de dos colonias adyacentes a la barranca y al sitio donde emergió el socavón, el 12 de julio pasado con saldo de dos muertos.
Por las indicaciones 13 familias fueron llevadas a un hotel, situado en la parte norte del Paso Exprés, mientras trabajadores de la SCT realizaban la limpieza de las casas y destapaban el tubo de drenaje.
En un comunicado la SCT informa que el tapón fue liberado de llantas, botes, plásticos, troncos y piedras provenientes del cauce que obstruía la alcantarilla que atraviesa el Paso Exprés.
El bloqueo de la tubería fue advertido por el director de Protección Civil de Cuernavaca, Fernando Manrique Rivas, el 28 de julio mediante un oficio enviado al exdirector del Centro SCT Morelos, José Luis Alarcón Ezeta.“El azolvamiento se provocó por que la empresa Aldesa-Epcor dejó material de tierras y piedras sobre el acceso a las calles Amador Salazar y Modesto Rangel de la colonia Chipitlán”, reportó en su oficio.

El secretario de la Comisión Estatal de Agua (Ceagua), Juan Carlos Valencia Vargas, afirmó que el tapón de la tubería tenía concreto hidráulico por eso resultó complicada la limpieza.
El concreto fue “inyectado”, a través del muro de contención que se encuentra en los carriles con dirección a la Ciudad de México, luego que el ayudante municipal de Chipitlán, Mario Meneses, entregó un oficio al ex delegado de la SCT donde le informa que “debido a las fuertes lluvias y al mal trabajo realizado en el tramo del Paso Exprés, entre el Conalep y Privada Camelinas, le comunicó que el muro que se levanta en esa área está a punto de colapsarse”.
Precisó, asimismo, que el tubo de cañería era obsoleto y aún así no fue sustituido por otro y por eso el caudal de agua que baja de la barranca Santo Cristo, que corre por debajo de este tramo, provoca inundaciones a todos los vecinos”, expuso.
Tras ese aviso la SCT “inyectó” 56 metros cúbicos cemento hidráulico pero una semana después surgió el socavón en el que cayó un auto y sus pasajeros murieron, padre e hijo.

Inicia construcción de puente. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes informó que al retirar el tapón de la tubería de drenaje iniciarán los trabajos para el ‘hincado’ de una alcantarilla de 2.44 metros de diámetro para tener mayor capacidad hidráulica y evitar que se obstruya con basura y arrastres del cauce. “Como solución definitiva se construirá un puente de 48 metros de longitud y una sección transversal de 36 metros”.
Sostuvo que ahora que se liberó el paso de agua, los peritos están en posibilidad de emitir su dictamen la próxima semana, sobre el origen del socavón, cuyo plazo formal venció el viernes.

Fuente: El Universal 

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