Gran Bretaña está preparada para pagar hasta 40.000 millones de euros (47.000 millones de dólares) como parte del acuerdo para dejar la Unión Europea (UE), reportó el diario Sunday Telegraph citando a tres fuentes anónimas cercanas a la estrategia de negociación británica.

La UE ha planteado una cifra de 60.000 millones de euros y quiere un progreso significativo en el establecimiento de las deudas de Gran Bretaña antes de que empiecen las charlas sobre temas complejos como los acuerdos futuros de comercio.

El departamento del Gobierno responsable de las negociaciones del Brexit no quiso hacer comentarios sobre el artículo del periódico. Hasta ahora, Gran Bretaña no ha dado ningún indicio oficial de cuánto está dispuesta a pagar.

De acuerdo con el diario, funcionarios británicos probablemente ofrecerán pagar 10.000 millones de euros por año durante tres años después de dejar el bloque en marzo del 2019, y luego abonar el total al término de las detalladas conversaciones de comercio.

Los pagos sólo se harían como parte de un pacto que incluya un acuerdo comercial, según el diario.

“Sabemos que la posición (de la UE) es 60.000 millones de euros, pero el balance real es 50.000 millones de euros. El nuestro está más cerca de los 30.000 millones de euros pero la zona real de acuerdo es de 40.000 millones de euros, incluso si el público y los políticos no están allí aún”, dijo el periódico citando a una “alta fuente de Whitehall”, el distrito londinense donde están basados los funcionarios públicos y ministros.

Si Gran Bretaña no logra concluir un acuerdo de salida, las relaciones comerciales serán gobernadas por la Organización Mundial de Comercio, que permitiría a las dos partes imponer tarifas y revisiones aduanales, y dejaría muchos otros asuntos sin resolver.

La UE también quiere un acuerdo para octubre sobre los derechos que tendrán los ciudadanos del bloque que ya están en Gran Bretaña, y sobre controles fronterizos entre la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte, antes de que se discuta el comercio y otras cuestiones.

Fuente: El Economista

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