Isaac Brizuela está de vuelta en las canchas con Chivas luego de la lesión que sufrió tras una patada que le propinó Rubens Sambueza, acción que dejó al Conejito fuera de acción por más de 4 meses, aunque el jugador del Rebaño no quiere guardar rencor al creativo del Toluca.

“(Rubens) me mandó un mensaje antes de la operación y cuando salí. Todo muy bien. Me contaba (Sambueza) que él y su familia estaban en oración hacia mí”, confesó Brizuela. El jugador rojiblanco fue contundente al responder si ya había perdonado a Sambueza por la costosa falta: “Sí, claro”, y no dejó las cosas ahí.

“Existiría más de uno que no estuviera de acuerdo, pero creo que sí sería bueno el tocar ese tema y tratar de que la afición en vez de insultarlo, a lo mejor se enfocara más en seguirnos alentando como lo hacen cada partido y se olviden ya de ese tema”, aseguró el atacante.

Y es que cuando Sambueza ha tenido que pisar la cancha del Estadio Chivas, la afición del Rebaño lo ha recibido con gritos de “puerco, puerco”, entre otros, por lo que Isaac confiesa cómo es que ha logrado perdonarlo. “Fue fundamental la educación que me dieron mis padres. Mantener esa humildad, saber perdonar después de una situación tan complicada también habla bien de mi persona. Después de mi cirugía, dije que no guardaba ningún rencor, que todo era normal y lo podía saludar sin ningún problema. Mantengo esa respuesta. Creo que hay que dejarlo atrás y enfocarnos en disfrutar”, dijo el Conejito.

Asimismo, Brizuela destacó el apoyo de su técnico, Matías Almeyda, para poder afrontar todo el proceso vivido desde que supo los alcances de la lesión, pasando por quirófano y la posterior rehabilitación, también acompañado por sus compañeros de Chivas.

“El día que tuve la cirugía, que Almeyda estuviera ahí también fue una motivación extra porque no esperaba su visita. Él tenía que estar aquí con mis compañeros y que esté tu entrenador, tu jefe ahí, te motiva bastante. Estuvo 10 minutos en el hospital tratando de hacerme reír para olvidar ese trago amargo. El estar en concentraciones aunque no tuviera actividad también me ayudó a contagiarme de lo que mis compañeros estaban viviendo”, concluyó el futbolista.