Pascual Castro, el hombre originario del estado de Guerrero y padre del niño Anthony, fue deportado de San Diego

 

La oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) deportó de San Diego a Pascual Castro, el guerrerense padre del niño Anthony, el menor que fuera encontrado en junio pasado en la Ciudad de México encadenado y torturado.

Castro salía de su domicilio para ir a trabajar el martes antes de las 6 de la mañana cuando al detenerse en su vehículo ante un semáforo lo detuvieron varios oficiales.

Por entrevistas y reportajes a Castro a partir del hallazgo de Anthony, las autoridades de migración lo ubicaron en Escondido, una ciudad al norte dentro del condado de San Diego.

Castro dijo que vivió durante más de dos décadas en Escondido y según contó telefónicamente tenía una solicitud de residencia legal aprobada en San Diego, pero los oficiales que lo arrestaron le informaron que en el 2007 había firmado documentos en que aceptaba ser deportado y ahora los hacían efectivos.

Dijo que no le dieron tiempo ni le autorizaron a llamar por teléfono a algún abogado de migración.

El hombre de 41 años de edad fue expulsado a Tijuana por la garita de San Ysidro por la tarde y se hospedó por una noche en un hotel de Tijuana, de donde este miércoles viajará a la Ciudad de México para encontrase con su hijo.

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