A lvina Rayne, de 32 años, oriunda de Filadelfia, Pensilvania, los insultos de su novio fueron el motor que necesitaba para darle un escarmiento.

El joven no se cansaba de llamarle “gorda”, con ánimo despectivo, así que ella, para vengarse, primero lo terminó y después se sometió a una rigurosa dieta con la cual logró bajar unos 64 kilos, después de varios años de esfuerzo y ejercicio.

Recuerdo que mi ex me llamaba ‘pedazo de basura fea’ o ‘nadie te va a querer, nunca perderás peso, incluso si lo intentas’. Después de tantos años de abusos, algo cambió en mí que finalmente le dije ‘sal de mi vida‘”, dijo al diario británico The Sun.

A esto agregó: “Fue ahí cuando comencé una dieta de bajas calorías, comiendo 75% de cosas saludables, 20% de proteínas y 5% de carbohidratos. Rápidamente comencé a perder peso y cada vez que tenía ganas de renunciar, recordaba las palabras de mi expareja y seguía adelante“.

Pero a pesar de lograr ser una persona completamente diferente por fuera, ella jamás olvidó su pasado de bullying y maltratos psicológicos por parte de su expareja. Es por eso que cuando él intentó recuperarla, ella ni siquiera lo tomó en cuenta.

La joven llegó a pesar unos 127 kilos tras consumir 5.000 calorías diarias entre comida chatarra, chocolates y cereales, sin embargo, luego de recibir continuos comentarios malos sobre su peso, la joven decidió cambiar sus hábitos alimenticios.

Días más tarde, Alvina recibió un llamado de su ex, quien le dijo: “He escuchado que estás más sensual que antes“, intentando recuperar la relación que en algún momento tuvieron.

Con información de Excélsior

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