Un pequeño de tan solo 10 años de edad sobrevivió en campos y bosques al sur de China comiendo serpientes.
Por increíble que parezca, el menor decidió fugarse de casa para conseguir trabajo en una ciudad vecina a 800 kilómetros, tras recibir una paliza de su padre.
Dado que Miao pretendía llegar a su destino caminando, atravesó durante 24 días campos y bosques, en los que se alimentó de bayas, pescados y serpientes asadas al estilo barbacoa, animales que él mismo cazó.
Asimismo, llegó a juntar botellas de plástico y cartones para vender, además de obtener 30 yuanes por un celular que se encontró, dinero con el cual compró comida, una pluma y un cuaderno para escribir sus aventuras.
De acuerdo con el menor, durante su andanza se rehusó a obtener comida gratis de quienes lo veían vulnerable, nunca robó e inclusive se curó diarreas y fiebres con un tónico de bayas silvestres que él mismo se preparó, basándose en prácticas tradicionales del campo.
No obstante, su sueño de llegar a la ciudad de Chongqing terminó cuando policías locales lo aprehendieron y tras llevarlo a la comisaría llamaron a sus padres, quienes al reencontrarse con él prometieron nunca volverle a pegar.
Con información de EFE.

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