CIUDAD DE MÉXICO (apro).-El peso cerró el mes de julio con una apreciación de 1.72% o 31.2 centavos, frente al dólar.

En ventanillas bancarias, el billete verde concluyó el último día del séptimo mes del 2017 en 18.10 unidades, mientras que a nivel interbancario, la moneda estadounidense se cotizó en 17.84 pesos.

Durante julio, el peso se vio impulsado por la recuperación de los precios internacionales del petróleo, la mejora en la perspectiva crediticia del país, así como por un mayor optimismo en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Según el análisis del Banco Base, el West Texas Intermediate (WTI) cerró el mes con una ganancia de 9.19% para ubicarse en los 50.27 dólares por barril, ante indicios de una desaceleración de la producción petrolera de Estados Unidos a la par de una caída en los inventarios petroleros.

“La recuperación de los precios del petróleo ha permitido ganancias para las divisas de economías productoras de crudo. En julio, la corona noruega cerró con una apreciación de 6.2%, el real brasileño con un avance del 6% y el dólar canadiense con una apreciación cercana a 4%”, explicó.

En el mes que termina, el tipo de cambio también se vio empujado por la decisión de la agencia calificadora Standard & Poor’s, que revisó al alza la perspectiva para la calificación de la deuda soberana de México de “negativa” a “estable”, permitiendo una apreciación adicional del peso mexicano hasta el mínimo en el año de 17.45 pesos por dólar.

De acuerdo con el Banco Base, el dólar estadounidense perdió fuerza de forma sostenida.

“El índice ponderado del dólar elaborado por Bloomberg mostró una caída de 2.56% durante el mes, retrocediendo por cinco meses de forma consecutiva. La debilidad del dólar está relacionada a la incapacidad de la administración de Trump por impulsar su agenda, en donde se destacan la reforma sanitaria y los recortes a impuestos”, señaló.

Durante el mes, precisó, los esfuerzos por remplazar el Obamacare fueron rechazados por el Senado, incluyendo algunos senadores republicanos, por lo que resulta claro que Trump no cuenta ni con el respaldo completo de su propio partido. “Lo anterior dificulta que Trump haga una reforma fiscal con recorte de impuestos sin que aumente el déficit fiscal de Estados Unidos”, adelantó el análisis.

Durante agosto, no se descarta un debilitamiento moderado del peso.

Según el Banco Base, “por un lado, faltan poco más de dos semanas para que inicie la renegociación del TLCAN el día 16, lo que traerá consigo incertidumbre para los participantes del mercado cambiario. Asimismo, en las últimas sesiones de julio se observó un incremento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Corea del Norte, lo que podría reducir la demanda por divisas de economías emergentes y generar presiones al alza para el tipo de cambio al inicio del mes”.

Si la aversión al riesgo continúa, provocada por Corea del Norte o por Trump, el tipo de cambio podría superar los 18 pesos por dólar, advirtió.

Redacción Proceso