Este reconocimiento, al igual que los otros 49, se concreta gracias a las gestiones del CRT, que trasponiendo las fronteras ha logrado proteger la Denominación de Origen del Tequila (destilado de Agave Tequilana Weber) más allá del territorio mexicano y con ello potenciar las oportunidades de exportación.

Con el reconocimiento estadounidense se cierre la pinza para fortalecer el Anexo 313 del TLCAN, que presuponía un principio de equidad y de reconocimiento mutuo entre las naciones signantes del acuerdo, para el whisky canadiense, para los Bourbon y Tennesse Whiskies estadounidenses y para el tequila y el mezcal mexicanos.

Sin embargo, sólo Canada había reconocido formalmente al tequila, al otorgarle el título de marca nominativa, en 1979, pero faltaba el reconocimiento, no sólo comercial sino jurídico de Estados Unidos, el principal país importador de tequila, que el ano pasado compró 161 millones de litros, equivalente a más de 80% de la producción total nacional.

Fuente: El Economista