El martes, una camioneta se quedó sin frenos y estuvo a punto de precipitarse al vacío en el Residencial Avivia

CIUDAD DE MÉXICO.

La camioneta que el martes se quedó sin frenos y estuvo a punto de precipitarse al vacío en el Residencial Avivia, no cayó gracias a que quedó atorada contra una trabe del estacionamiento luego de romper una pared.

Alfredo Gutiérrez, director de Protección Civil de Huixquilucan, detalló que 70% del vehículo quedó “volado”, por lo cual primero tuvo que ser asegurado mediante técnicas de rescate.

No logró caer porque aunque rompió los tabiques, la trabe quedó completa y ahí fue donde se atoró la camioneta. En el techo y en el piso hizo una especie de presión y al pasajero lo sacaron por la parte trasera”, explicó el funcionario.

La unidad 904 de Bomberos de Huixquilucan fue la primera en llegar al lugar. “La sujetan, la estabilizan (la camioneta) y ayudan a descender a la persona que estaba adentro, un masculino de 54 años”, agregó.

Gutiérrez señaló que aunque en el reporte oficial sólo se mencionó a un hombre rescatado, que fue atendido por presentar una crisis nerviosa, guardias del residencial entrevistados por Excélsior aseguran que eran dos personas las que iban en el vehículo siniestrado.

Al final del rescate ya eran más de 20 los bomberos en el lugar, por lo que entre todos lograron jalar la camioneta con cuerdas para reintroducirla al estacionamiento.