El desarrollo de los niños requiere que duerman bien, un recién nacido duerme 20 horas en promedio, los preescolares de 10 a 12 horas y una o dos siestas, y los niños más grandes de 9 a 12 horas.

El doctor Luis Sergio Ponce Guadarrama psiquiatra adscrito al Hospital General Regional No. 220 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Delegación Estado de México Poniente explicó que las causas más frecuentes de insomnio en la infancia se refieren al derivado de un mal aprendizaje del hábito de sueño correcto o de la actitud inadecuada de los padres para establecer una buena higiene de sueño.

La mayoría de los niños requieren ciertas rutinas (mecerlos, darles comida, un objeto) para iniciar el sueño o para volver a dormirse cuando se despierta por la noche y en ausencia de esta de esta condición el inicio del sueño se retrasa de forma significativa.

El insomnio por ausencia de límites establecidos se encuentra en conductas que reflejan resistencia al hecho de irse a la cama en forma de protestas verbales, gritos, llanto, pelea, salirse de la cama y demanda repetida de atención.

El insomnio por higiene del sueño inadecuada está asociado a actividades durante el día que impiden una adecuada calidad del sueño y mantenerse despierto y alerta durante el día. Existen actos que conllevan a un estado de hiperalerta como el consumo antes de acostarse de chocolate, refresco, cafeína; la realización de actividades intensas mentales, físicas y emocionales. Asimismo el uso de tecnologías como la computadora, tablets, videojuegos; condiciones inapropiadas de luz o ruido.