El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, aseguró que desde noviembre de 2016 se hicieron siete alertas para cambiar un tubo de drenaje que corre por debajo del Paso Exprés de Cuernavaca, donde la semana pasada se abrió un socavón y murieron dos personas al caer con su auto.

“Desde noviembre de 2016, la Comisión del Agua le pidió a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) que cambiara el tubo del drenaje por uno necesario, para poder desahogar las caídas de agua, pero ellos no contestaron”, aseguró el gobernador.

En entrevista con Carlos Loret de Mola, aseveró también que en abril se mandó a Protección Civil a realizar un recorrido en el Paso Exprés recién inaugurado y que encontraron diversa fallas.

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Insistió en que él les recalcó que se estaban apresurando a la inauguración; sin embargo, dijo, que la respuesta fue que “ya venía Semana Santa”, pero jamás informaron que no conectarían el tubo . “Esto no hubiera ocurrido si la SCT hubiera atendido a los llamados realizados con anticipación”.

“Desde un principio advertimos que el punto de la barranca no estaba terminado, que era necesaria una obra de alcantarilla, que requería cambiarse un tubo y nunca nos informaron. Hay que certificar que la empresa que está evaluando haga las cosas como deben ser y dar responsabilidad a la empresa Aldesa y a las autoridades de la SCT, del delagado en primer lugar, que es el representante con nosotros”, añadió Graco Ramírez.

Respecto a las versiones de que el gobierno de Morelos insistió en poner al delegado de la SCT estatal, Graco Ramírez dijo que eso es falso, que no conoce al delegado.

Adelantó que esta madrugada fueron desalojadas siete familias de la zona del Paso Exprés, pues mencionó que existe el temor de que vuelva a colapsar.

“Sigue el derrame interno, haz de cuenta que es un tubo adentro que está recibiendo agua, está removiendo la tierra y está haciendo un socavón, una caverna por debajo del concreto”, relató.

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Graco Ramírez destacó que jamás pensó el tamaño de resposabilidad que tomaron para no haber conectado ese tubo y finalmente “lo van a tener que hacer”.

“Ese es el gravísimo error, quién decidió no hacerlo, qué se ahorraron, técnicamente estaba justificado que se hiciera, porque el otro tubo tenía más de 40 años, claro que no servía, ya estaba colapsado un tiempo atrás”, dijo.

Redacción El Universal

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