CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El productor y director de cine británico Ridley Scott no se desprende de su saga de ciencia ficción y terror “Alien”. Ahora acapara las salas cinematográficas mexicanas con la sexta película de la exitosa serie, titulada Alien: Covenant, donde el actor mexicano Demián Bichir interpreta al sargento Lope.

También forman parte del elenco Billy Crudup, Michael Fassbender, Danny McBride y Katherine Waterston.

Con Alien: Covenant (estrenada este 12 mayo en el país), el famoso realizador se acerca cada vez más a la revelación de los orígenes misteriosos de la madre de todos los alienígenas, el mortal Xenomorfo de la película original Alien: el octavo pasajero (1979).

A ese filme siguieron: Alien: El regreso (1986), Alien 3 (1992), Alien: Resurrección (1997) y Prometheus (2012).

Ahora en la nave especial Covenant se respira una absoluta tranquilidad. La tripulación y el resto de las dos mil personas a bordo de la embarcación pionera viven un profundo híper-sueño, y Walter, un ser sintético, recorre los pasillos por sí solo para vigilar.

La nave se dirige hacia el planeta remoto Origae-6, en el punto más lejano de la galaxia, para que toda esa gente radique ahí. Sin embargo, la tranquilidad es interrumpida de manera violenta cuando una explosión estelar alcanza a la nave Covenant, y hay docenas de muertos y la misión es alterada.

Por fortuna, los sobrevivientes de la tripulación descubren lo que parece ser un paraíso inexplorado. Un edén apacible de montañas cubiertas de nubes y árboles frondosos e inmensos, que está mucho más cerca de Origae-6 y que, en apariencia, es igual de viable para ser un hogar. Sin embargo, lo que han encontrado es un mundo siniestro y mortal lleno de giros y sorpresas inesperados. Una vez que se enfrentan a una amenaza terrible que va más allá de su imaginación, los exploradores asediados deberán intentar un escape desgarrador.

El guion es de John Logan y Dante Harper, elaborado a partir de una historia de Jack Paglen y Michael Green. Scott también es productor del filme, junto con Mark Huffam, Michael Schaefer, David Giler y Walter Hill, y la distribuidora es 20th Century Fox.

El productor Mark Huffam recuerda la primera conversación con Scott sobre el proyecto:

“Creo que el primer comentario de Ridley fue: ‘Vamos a hacer una película para adultos intensa, y vamos a necesitar mucho granate’, que es un término para la sangre en el cine.”

El largometraje Alien: Covenant se rodó durante 74 días en los foros de Fox Studios Australia y en locaciones de Milford Sound, Nueva Zelanda, en 2016.

Bichir y sus compañeros actores de pelotón recibieron entrenamiento intensivo de armas y acondicionamiento físico. El actor aprecia las sesiones individuales que tuvo con Scott para desarrollar su personaje Lope:

“En ocasiones, trabajas en películas donde no ensayas o incluso no hablas acerca del personaje con tu director. Hay muchas maneras de abordar el trabajo, y se supone que debes estar listo para resolver cualquier problema bajo cualquier circunstancia, pero tener la oportunidad de tener esas sesiones con este hombre, fue una parte increíble del proceso”.

Se le hizo emocionante laborar con este célebre cineasta:

“Su nombre es de esos que siempre pones en tu carta de Navidad. Hubiera deseado ver cómo escribió Julio Verne, o haber visto a Miguel Ángel trabajar en la privacidad de su estudio. Cuando tuve la oportunidad de trabajar con un genio de mi propia época, lo vi como un regalo.

“Creo que Ridley confirma que los grandes maestros hacen todo muy fácil, sencillo y con amor. Él, desde luego, tiene un gran conocimiento práctico, además de ser muy inteligente. Y la manera en la que resuelve todo es sencilla, muy fácil dentro de su propia complejidad. Tenía más energía que todos nosotros juntos. Siempre estaba ahí y siempre estaba listo”.

Los efectos especiales

En cuanto a efectos especiales, Scott le encomendó al diseñador de producción Chris Seagers que se encargara de ejecutar su visión de la nave que le da nombre al título.

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Scott ha declarado:

“Las naves siempre son difíciles. Covenant no es una nave mugrienta, es pionera en una misión científica, que transporta gente y equipo para colonizar otro planeta. Lógicamente, es como un tren de carga, dividida en tres secciones con empalmes hexagonales, que son cocheras inmensas. Cada sección se separa, cosa que sólo puede suceder una vez, aterriza en torres de alta tensión y después cuentas con una bodega inmensa con todo este equipo”.

El director deseaba realismo, pero también emoción, por lo que llamó al supervisor de efectos especiales Neil Corbould quien ha afirmado:

“Ridley es un director muy visual, y le encantan las atmósferas. Incluso cuando se trata de goteras, es muy preciso dónde deben estar o qué tan grandes deben ser. Es muy meticuloso con respecto a la apariencia de cada pequeño detalle y le encantan las cosas tangibles, que es música para nuestros oídos porque nos da la oportunidad de construir plataformas muy grandes y sets imponentes”.

Pero también hubo un supervisor de efectos visuales, Charley Henley, quien reclutó a algunas de las compañías principales de efectos visuales del mundo, incluyendo Animal Logic, ubicada en Sídney, MPC (Moving Picture Company), de Reino Unido, y Framestore, en Montreal, Canadá.

Uno de los retos para el departamento de efectos visuales fue la cantidad de locaciones que necesitaban reproducir o mejorar, que iban desde ambientes espaciales y exteriores del planeta hasta la ciudad abandonada y sus interiores.