Londres, 26 Abr (Notimex).- La migración de las ballenas jorobadas desde sus sitios de cría es un viaje crítico a través del océano, durante el cual madres e hijos se comunican con débiles susurros y roces físicos para evitar atraer a los depredadores, encontró una nueva investigación.

La discreta comunicación entre ambos son determinantes para la supervivencia de los ballenatos, al igual que la lactación por medio de la cual éstos deben adquirir suficiente energía para sobrevivir al largo ayuno durante su viaje hasta las zonas de alimentación.

Un equipo internacional de científicos monitoreó a un grupo de ballenas jorobadas (yubartas) y sus crías en aguas del Golfo de Exmounth, al oeste de Australia, para conocer mejor la evolución y comportamiento de los ballenatos durante sus primeras semanas de vida.

Gracias a sensores y micrófonos que colocaron a ese grupo de cetáceos, ocho crías y dos madres, los investigadores obtuvieron un mayor conocimiento sobre el comportamiento acústico migratorio de los recién nacidos, lo cual contribuirá a los esfuerzos de conservación.

En un artículo publicado este miércoles en la revista Functional Ecology, Simone Videsen, investigadora de fisiología animal en la Universidad de Aarhus, Dinamarca, explica que las vocalizaciones entre madres e hijos son sonidos tonales y gruñidos muy débiles.

Estos “susurros” se producen más frecuentemente durante las inmersiones activas que en las sumersiones de lactancia, lo que sugiere que los estímulos físicos son más constantes a la hora de iniciar la alimentación, señala Videsen, autora principal de la investigación.

En esta etapa, “escuchamos muchos sonidos de rozamiento, como cuando dos globos se frotan uno contra otro, creemos que es una forma que tiene la cría de decirle a su madre que quiere comer”, agrega la investigadora.

La lactancia se realizó con las madres descansando en la superficie o en la profundidad y los ballenatos pegados a sus cuerpos, inmóviles pero balanceándose con el movimiento del agua.

Tanto el comportamiento acústico como el físico parecen ser una estrategia de supervivencia de las yubartas, ya que visiblemente reduce el riesgo de exposición a depredadores que escuchan para cazar a su presa, como las orcas que son su mayor amenaza.

Las ballenas jorobadas, que miden hasta 18 metros de largo y pesan unas 40 toneladas, son capaces de impulsarse fuera del agua con su potente cola, o nadar aproximadamente 25 mil kilómetros al año.

Los adultos cantan durante horas con una compleja mezcla de aullidos, rugidos y pitidos, que se cree que cumplen una función en la reproducción, mientras que las crías apenas miden cinco metros y deben estar alrededor de un año junto a sus madres para ser cuidados y alimentados.