Un reducido grupo de familiares de los 43 normalistas desaparecidos y estudiantes pretendían realizar un mitin esta mañana frente a la Secretaría de Gobernación (Segob) para conseguir una reunión con Miguel Ángel Osorio Chong, el titular de la dependencia.

Sin embargo, el grupo nunca alcanzó su objetivo: en la calle de Bucareli, a media cuadra del Reloj Chino, se toparon con el imponente muro de hierro que la policía despliega a veces para impedir que las marchas lleguen a la Segob.

Tras recibir la petición del encuentro con Osorio Chong, un vocero pidió a los padres que esperaran. Con cantos de “vivos los queremos”, unos normalistas pintaron “Ayotzi vive”, “+43” o “Nos faltan” en el muro gris.

Después de media hora parados frente a la pared, los padres empezaron a golpear la lámina con piedras, palos o a patadas para que los policías sintieran su impaciencia.

De pronto, unos normalistas empezaron a arrojar piedras y cohetes encima de la valla. Desde el lado de la policía cayeron granadas de gases lacrimógenos, los cuales dispersaron a los padres en un caos de tos y ojos irritados.

En la huida, varios padres agarraron a un señor de traje gris y lo tiraron al suelo. Afirmaron que era un funcionario de la Segob, y que lo oyeron cuando informó a sus colegas que podían arrojar los gases.

“Si piensa Osorio Chong que podrá dormir tranquilamente, pensando en su campaña presidencial, pues no lo dejaremos”, advirtió el abogado de los padres Vidulfo Rosales en la siguiente esquina, al añadir: “Quedó evidenciada la poca voluntad de encontrar a nuestros hijos”.

Rosales, reiteró que los padres permanecerán en la Ciudad de México –instalaron un plantón frente a la Procuraduría General de la República (PGR)– hasta que sepan la verdad, y adelantó que la protesta “va a aumentar de nivel”.

“Vamos a seguir visitando oficinas de gobierno que están relacionadas con nuestro caso, y que nos puedan dar respuestas y abrir las nuevas líneas de investigación”, precisó.

Estas líneas de investigación, que determinó el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), buscan el esclarecimiento del papel de los militares durante la noche de Iguala, contemplan el interrogatorio de los policías de Huitzico para determinar quiénes se esconden detrás de los apodos El Patrón y El caminante, y piden que se analicen los teléfonos de los involucrados.

“Es esta Segob la que ha tomado las definiciones políticas para que no se sepa el paradero de nuestros hijos”, lamentó Rosales momentos después de tranquilizar los ánimos de los padres y los normalistas. “El diálogo se descompone cada vez más”, deploró.

Con información de Proceso