El magnate mexicano Carlos Slim Helú se cansó de esperar a que su inquilino de lujo, el John Barrett Salon, pague el alquiler de su edificio en la calle 56 en Nueva York. El año pasado, Slim demandó al salón en la corte civil. El salón dejó el edificio, pero no entregó las llaves, así que el jueves, el hombre más rico de México presentó una nueva demanda en la Corte Suprema del Estado de Nueva York, según informó The Real Deal. A partir del 11 de enero de 2017, cuando el tribunal civil falló a favor de Slim, el salón debía un total de 1.3 millones dólares (mdd) en alquiler, según establece la demanda.

En 2015, el Grupo Carso, del que la familia Slim controla 80%, arrendó la propiedad al John Barrett Salon por 1.5 mdd al año hasta 2028.

Slim, la quinta persona más rica del mundo, compró en 2011 la propiedad de 1,486 metros cuadrados —una vez hogar de la actriz Elizabeth Taylor— por 15.5 mdd que pagó en efectivo.

Arturo Elías Ayub, portavoz y yerno de Slim, me dijo que el John Barrett Salon “se fue al  chapter 11 y como cualquier otro proveedor estamos viendo cómo cobrar lo que se nos debe”. El salón también está siendo demandado por 11 mdd por la empresa Saks Fifth Avenue por incumplimiento de contrato. Las oficinas de relaciones públicas de John Barrett Salon en Nueva York no devolvieron las llamadas en busca de comentarios al respecto.

John Barrett, un inmigrante irlandés, es el “estilista personal” de Hillary Clinton. La ex candidata presidencial fue descubierta recientemente con su confidente Huma Abedin saliendo de la sucursal de John Barrett Salon en Bergdorf Goodman. Barrett suele cobrar 600 dólares por un corte y 600 dólares adicionales por aplicación de color.

En los últimos años, Slim ha estado activo en la industria de las bienes raíces en Estados Unidos. También posee una mansión centenaria de estilo Beaux Arts en el número 1009 de la Quinta Avenida, que compró en 2010 por 44 millones de dólares a Tamir Sapir, magnate de fertilizantes y petróleo y ex miembro de la lista de los estadounidenses más ricos. La propiedad histórica fue listada en 2015 por un precio de 80 mdd, pero después de ocho meses fue sacada del mercado.

En 2015, Slim realizó su primera inversión inmobiliaria en Detroit cuando Grupo Carso compró el edificio Marquette en el centro de la ciudad. El mismo año, Grupo Carso compró la sede de PepsiCo Americas Beverages en Somers, en el condado de Westchester, al norte de la ciudad de Nueva York, por 87 millones de dólares.

Ni Slim, ni ninguno de los miembros de su familia, utiliza las casas como residencia cuando visitan Nueva York. Elías me dijo que ambas propiedades, la casa de la calle 56 y la mansión de la Quinta Avenida, fueron compradas como inversiones. Señaló que no había planes para venderlos por el momento.

En la construcción de su imperio de negocios, Slim ha seguido un modelo de compra de activos problemáticos, ya sean empresas o bienes raíces, a precios deprimidos para alquilarlos o venderlos a precios más altos en el futuro.

Con información de Forbes