La Plaza Fray Andrés de Castro es continuamente víctima del vandalismo juvenil, lo que daña su imagen y la convierte, a su vez, en un reflejo de la sociedad, ya que vandalizar propiedad pública o privada es considerado como un delito, más allá de una forma de expresión.

Pese a que es considerado como arte urbano, la mayoría de los graffitis que son ubicados en la zona del centro histórico de la capital mexiquense son pintas o las conocidas “firmas”, lo que molesta a los locatarios del lugar.

“Viene los chavos y pintan, lo hacen no sólo aquí, también en Los Portales, pero a los pocos días de que la autoridad los borra o pinta de nuevo, llegan con sus plumones y aerosoles a volver a poner su marca, eso hace que aquí se vea como tierra de vándalos y no nos gusta”, comentó una de las comerciantes de la zona.

Sin embargo, pese a que en años anteriores estaba considerada una falta administrativa la pinta de lugares públicos, en el Bando Municipal 2017, promulgado el 5 de febrero, no contempla una sanción para este tipo de acciones.