Este domingo un hombre fue sacado de su asiento y arrastrado por el pasillo de un avión cuando se negó a ceder voluntariamente su asiento en el vuelo 3411 de United Airlines, luego de que la aerolínea sobrevendió los lugares a bordo.

Jayse D Anspach, quien iba a bordo del avión, afirmó que la compañía necesitaba los asientos para un grupo de sus propios empleados.

De acuerdo con los pasajeros que viajaban de Chicago a Louisville, el personal de la aerolínea inicialmente ofreció $400 dólares y hospedaje gratis a los clientes que voluntariamente renunciaran a su lugar.

Cuando nadie aceptó, la oferta ascendió a $800 dólares.

Aún así, ningún pasajero aceptó ceder su asiento, por lo que el personal de la empresa eligió a cuatro pasajeros al azar y les ordenó bajar de la aeronave. Tres de ellos aceptaron, pero el cuarto no.

De acuerdo con una publicación en Facebook de Audra D. Bridges, una de las testigos del incidente, el sujeto que se negó a abandonar el vuelo era un médico que tenía que llegar al hospital.

La tripulación contactó a agentes de policía, quienes removieron al hombre de su asiento con uso de fuerza y posteriormente lo arrastraron por el pasillo del avión, entre las quejas del resto de los pasajeros. La confrontación fue captada en video y se viralizó en redes sociales.

En un comunicado tras los hechos, United Airlines prometió investigar el incidente y dijo que contactará al afectado para resolver la situación.

Recientemente la misma compañía fue criticada en redes sociales por prohibirle a dos mujeres que traían puestos leggings (mayones de lycra) abordar su vuelo debido a que no cumplían con el código de vestimenta para familiares de empleados.

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