Por Sara García

Toluca, Mexico a 07 de marzo.-  Las obras que se llevan a cabo en Boulevard Aeropuerto así como la construcción del Distribuidor Vial de Alfredo del Mazo, privilegian el uso del automóvil sobre el de la movilidad sustentable, es decir, los ciclistas y peatones que usan estas vías todos los días arriesgan la vida al no existir un bicicarril que les garantice su seguridad pues son constantemente utilizados como estacionamiento por automovilistas y hay zonas, en los que no existen.

La bicicleta en la zona norte del municipio no es una moda, por generaciones las han empleado para desplazarse de un lugar a otro, hacia la escuela o el trabajo especialmente, ya que no tiene otra opción, ya que hay familias que sobreviven con menos del salario mínimo y gastar en transporte público es un lujo.

“Si nos vamos en camión tenemos que agarrar cuatro carros, porque nos deja el primero en los puentes y ahí tomar otro hacia donde vayamos, al centro de Toluca, a Lerma, San Mateo, y lo mismo es de regreso, son 40 pesos que preferimos gastar en comprarle comida a nuestros niños”, comentó uno de los habitantes.

Así, se puede apreciar cómo familias enteras viajan en una sola bicicleta, sin las medidas mínimas de seguridad como casco y chaleco con bandas reflejantes, y no es cuestión de cultura -aseguran- sino de dinero.

“Los otomíes somos invisibles para el gobierno, a cada rato nos avientan, incluso hace unas semanas hubo una fiesta en el pueblo, y la familia que fueron mayordomos, terminaron en un funeral, a uno de los hijos lo atropellaron cuando iba en su bicicleta, pero no existimos, a nadie le importa”.

De acuerdo con cifras de la organización México Previene, al año mueren alrededor de 21 ciclistas en el Estado de México en incidentes viales, cifra que podría aumentar significativamente si se tuviese un registro de los que mueren cuando reciben atención médica en el hospital, ya que hasta la fecha, no s cuenta con éste.

Los ciclistas otomíes, además, consideran que ningunos de los planes de movilidad que han propuesto organizaciones civiles contempla el desarrollo de la misma en los pueblos originarios, en donde la infrasestructura incluso para los vehículos y peatones es carente, “está en el olvido”, aseguran.

Es por ello que lamentan la nula atención y apoyo que les brinda el gobierno municipal y, resaltan, lo que tienen ahorita es lo que han podido generar a través de la autogestión, por ejemplo, puentes para atravesar el río Verdiguel y topes que garanticen que los automovilistas no empleen sus caminos como carreteras.