Corea del Norte lanzó un misil en el mar de Japón en vísperas de la reunión entre los presidentes de Estados Unidos y de China, luego que Washington reiteró que todas “las opciones están sobre la mesa” para resolver la cuestión norcoreana.

La prueba de este miércoles provocó una respuesta cortante del Departamento de Estado, a diferencia de las condenas diplomáticas normales que suelen seguir a las pruebas de misiles de Pyongyang.

“Corea del Norte lanzó otro misil balístico de rango intermedio. Estados Unidos ha hablado lo suficiente sobre Corea del Norte. No tenemos más comentarios”, afirmó el secretario de Estado, Rex Tillerson, en un comunicado.

El gobierno de Washington ha pedido a China intervenir en el caso de Corea del Norte para evitar un conflicto mayor.

En este caso, Beijing debería persuadir a Corea del Norte a detener su programa de pruebas de misiles y nuclear, pero el mandatario Donald Trump afirmó este domingo que Estados Unidos estaría dispuesto a actuar solo para detener a Pyongyang.

Un alto funcionario de la Casa Blanca sostuvo ayer martes: “El reloj se ha agotado, y todas las opciones están sobre la mesa“, señalando el fracaso de los esfuerzos de sucesivas administraciones para negociar un fin al programa nuclear de ese país.

La preocupación principal sobre el programa de armas de Corea del Norte es que el régimen de Pyongyang podría eventualmente equipar sus misiles de largo alcance con una cabeza nuclear.

Corea del Norte ha llevado a cabo cinco pruebas nucleares – incluyendo dos el año pasado – pero los expertos consideran que el país aún no se han desarrollado ojivas nucleares que se pueden montar en misiles.

“Antes del final del actual mandato de Trump, Corea del Norte probablemente será capaz de llegar a Seattle con un arma nuclear de fabricación nacional a bordo de un misil balístico intercontinental de fabricación nacional”, señaló Michael Hayden.

Hayden, quien fue director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) entre 2006 a 2009, consideró la cuestión de Corea del Norte como el mayor reto de la comunidad de inteligencia al hablar en la Universidad Johns Hopkins.

Las autoridades estadunidenses se han vuelto cada vez más cautelosas con el ritmo de los programas nucleares y de misiles balísticos de Corea del Norte, ya que el régimen ha probado múltiples misiles balísticos a un ritmo muy rápido en los primeros meses de este año.

Trump ha repetido que planea instar a China a usar su influencia sobre Pyongyang para ayudar a detener su programa nuclear, pero advirtió en una reciente entrevista con Financial Times que actuaría para detener a Corea del Norte con o sin la cooperación de China.

“China tiene una gran influencia sobre Corea del Norte, y China decidirá ayudarnos con Corea del Norte, o no lo hará, y si lo hacen será muy bueno para China, y si no lo hacen, no será bueno para cualquiera “, dijo Trump.

“Si China no va a resolver Corea del Norte, lo haremos. Eso es todo lo que le digo”, sostuvo Trump, quien se reunirá este jueves y viernes con su colega chino Xi Jiping en la residencia de descanso del mandatario estadunidense en el estado de Florida.

Washington espera que Beijing “implemente estrictamente las sanciones y resoluciones de la ONU” contra Corea del Norte, dado que alrededor del “90 por ciento” del comercio exterior de esa nación se produce con China.

Con información de Proceso

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