Por Mónica Fragoso

Durante varios años, a Islandia se le ha conocido como el mejor país del mundo para ser mujer, ello debido a que las mujeres tienen mayor igualdad en el terreno laboral, educativo, derechos maternales y paternales, cuidados infantiles; derechos que han conseguido a través de los años derivado de luchas feministas y movilizaciones.

 

Todo comenzó cuando en 1975, las mujeres islandesas llevaban la economía y todo lo referente a su hogar, mientras que los hombres se embarcaban en largos viajes a través del océano. Las mujeres se hartaron de tener ese tipo de rol, de estar eternamente olvidadas, de no recibir un salario y de no tener representación popular; por lo que el 24 de octubre de ese año, 25 mil mujeres islandesas (la quinta parte de todas las mujeres que vivían en el país) salieron a las calles a protestar por sus derechos, y al mismo tiempo el 90 por ciento de las mujeres hicieron huelga profesional y doméstica, con ello demostraron que eran indispensables y que sin ellas nada funcionaba.

 

Para 1980 la lucha feminista había calado hondo en la sociedad, Vigdis Finnbogafottir fue elegida presidente del país Islandés, y por ende la primera presidenta democráticamente electa en el planeta.

 

Pronto surgió también un partido político exclusivamente femenino “alianza de mujeres” y en 1999 el cambio era inevitable, puesto que en 1975 sólo había nueve mujeres en el parlamento, y a finales de los 90, un tercio de los escaños parlamentarios eran ocupados por ellas.

 

Con la representación de mujeres, se comenzó a fraguar la consolidación de políticas paritarias que han contribuido a la mejor situación no solo para el género femenino, sino del país en general, pues en el año 2000 por ejemplo entró en vigor el permiso de paternidad, actualmente los padres islandeses tienen un permiso de la misma duración que las madres, lo que ha contribuido a que los hombres se involucren más en el cuidado de los niños y tareas del hogar.

 

Pero a pesar de todo faltan algunas cosas por hacer, el foro económico mundial establece que Islandia será el primer país del mundo en lograr la igualdad de género, pero para ello faltan 11 años.

 

En el mismo foro se determinó que para el caso de México, se termine con la brecha de género en un periodo de tiempo aproximado de 170 años, claro, si los mexicanos nos decidimos podemos lograrlo en menos tiempo.

 

Quizá lo más importante es entender la importancia de “cerrar la brecha de género” y el argumento es simple, porque todas las personas independientemente de su sexo merecen oportunidades iguales en todas las áreas, se trata de una cuestión de inclusión, luego entonces ¡vamos por un México igual para todas y todos!

 

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