Josefina está luchando contra sus viejos demonios y esto le está costando al PAN más de lo que imagina, tomando en cuenta que Anaya busca el cargo más importante en la presidencia. Hemos visto una Josefina más acartonada, a la defensiva y en medio de dos personajes que más allá de hacerle caso la dejan a un lado como un contrincante sin esperanza para el PAN y mucho menos para gobernar al Estado de México, donde se les están yendo las elecciones frente a sus ojos.

 

Escuchen lo que dice Vázquez Mota en sus entrevistas, analicen sus propuestas (si es que tiene), pero lo que no deben pasar a la deriva, es analizar y darse cuenta que la candidata de la ideología azulina no conoce el Estado de México, ni siquiera le ha dado tiempo para darse una vuelta y querer comprender lo que pasa; solo se está basando en una rivalidad contra la oligarquía PRIISTA y la inseguridad que ya todos conocen. El temor es saber si la experiencia que dice tener fue o es la misma con la que aportó en su último cargo, dejando así las mismas incertidumbres.

 

Estos candidatos a Gobernadores parecen tener un pasado turbio que la ciudadanía ya no está dejando pasar por alto, como dicen vulgarmente “tienen mucha cola que les pisen”, y esto es el menoscabo por no querer ganarse nuevos votos, ya que  al parecer lo único que quieren es mantener furtivo todas aquellas cosas que los delaten más, tanto como ideología partidista como de forma personal.

 

MTRO. Jair Torres (The Squirrel); © ® Derechos reservados