CIUDAD DE MÉXICO
Una vieja manera de cometer asaltos retoma las calles de la Ciudad de México, se trata de los ‘ladrones chineros’. Cámaras de videovigilancia del C4 capitalino captan el momento justo en que un grupo de hombres toma por la espalda a un transeúnte y lo asfixia para quitarle sus pertenencias en calles del Centro Histórico de la Ciudad de México.
Tras privarlo de sus pertenencias, los ladrones dejan en el piso a la víctima y cruzan tranquilamente la calle, sólo para echarse a correr, segundos después, cuando se encuentran del lado opuesto de la acera.
Se trata de 4 jóvenes, dos de ellos menores de edad.
La acción, sin embargo, ya era captada en vivo por las cámaras de la ciudad, y reportada a los agentes de seguridad de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) capitalina que se encontraban realizando rondines en la zona.


Israel Mendoza, policía capitalino que logró la detención de los cuatro jóvenes señaló que los ‘chineros’ recurren mucho a esa zona puesto que abundan los bares y por tanto la gente alcoholizada.
Al escuchar las sirenas de las patrullas y en su intento por escapar, los delincuentes entraron a un bajo puente, sin embargo, se toparon con que este se encontraba bloqueado por toneladas de basura por lo que salieron para continuar su fuga.
En el vídeo compartido por el C4 capitalino se observa a los jóvenes esconder las pertenencias robadas en el hueco que se forma entre la cortina metálica de un comercio y la banqueta, para subir segundos después a un puente peatonal donde fueron finalmente detenidos.
Yo me coordiné con mi otra unidad para que les cerrara el paso del otro lado del puente en la Obrera”, señaló el policía Gabriel Contreras quien colaboró en la detención de los cuatro infractores.
Cuando los jóvenes fueron detenidos sobre el puente peatonal aseguraron que ellos no habían hecho nada; se trata de cuatro hombres, dos de ellos menores de edad, en conjunto los delincuentes no rebasan los 19 años. Si usted los reconoce denúncielos.
Se trata de Juan López y Juan Hernández ambos de 19 años y los menores Ernesto y Carlos de 17. Los dos adultos se encuentran presos en un penal capitalino mientras que sus cómplices están encerrados en un tutelar para menores porque el que la hace la paga.

Advertisements

¿Qué te parece?