El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó ayer a Alemania de deber “grandes sumas de dinero” a la OTAN y a su país, un día después de su reunión en la Casa Blanca con la canciller alemana, Angela Merkel.

En su cuenta de Twitter Trump indicó también que mantuvo una “gran” reunión con Merkel, a pesar de las “falsas noticias” que han aparecido en los medios al respecto.

“Pese a lo que han escuchado de las falsas noticias, tuve una gran reunión con la canciller alemana, Angela Merkel”, tuiteó el magnate, quien añadió: “Sin embargo, Alemania debe grandes sumas de dinero a la OTAN y Estados Unidos debe pagar más por la poderosa y muy costosa defensa que proporciona a Alemania”.

En la conferencia de prensa que ofreció junto a Merkel el viernes, Trump reiteró su “fuerte apoyo a la OTAN”, pero subrayó que es necesario que todos los países miembros “paguen su parte justa”.

En particular, el presidente estadounidense exige que sus socios de la OTAN cumplan su compromiso de elevar el presupuesto de defensa hasta 2% del Producto Interior Bruto.

Merkel, por su parte, subrayó durante esa conferencia de prensa la “importancia” de la Alianza Atlántica y aseguró que Alemania reconoce la necesidad de “aumentar su gasto” en la defensa común. “Vamos a trabajar en ello”, prometió la canciller.

De acuerdo con el diario Süddeutsche Zeitung, Merkel se preparó para su encuentro con Trump leyendo una entrevista que él dio a la revista Playboy en 1990, y en la que al parecer daba muchas pistas sobre su personalidad.

En tanto, los problemas de Trump con otros países persisten, como con Reino Unido, al que señaló de formar parte del espionaje del ex presidente Barack Obama en su contra.

Ayer, el número dos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos en entrevista con la BBC calificó de “totalmente insensatas” las acusaciones por las escuchas contra Reino Unido.

El ex juez Andrew Napolitano, comentarista habitual en Fox News, afirmó a principios de semana que Obama había recurrido a la agencia de espionaje británico GCHQ para “pinchar” las líneas telefónicas de la Trump Tower. La afirmación que fue retomada por el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, y luego evocada por Trump, quien no la desmintió.

Según Rick Ledgett, director adjunto de la NSA —agencia encargada de interceptar las comunicaciones electrónicas—, lanzar o repetir tales acusaciones demuestra “una incomprensión total del modo en que funcionan nuestras relaciones” con Reino Unido, explicó. “Por supuesto que [los británicos] no lo harían (…) Sería sumamente estúpido”, dijo.

Redacción El Universal