COLIMA, Col. (apro).- La joven Linda Manzo Gómez, residente de la cabecera municipal de Tecomán, se encuentra desaparecida desde la madrugada del martes 7, después de haber acudido junto con un exnovio a un bar en Manzanillo.

La última vez que su familia supo de ella fue alrededor de las tres de la mañana de ese día, cuando la muchacha de 22 años envió un mensaje de audio por WhatsApp, en el que dijo haber escapado del bar y subido a un taxi porque su acompañante trató de “venderla” con un hombre mayor, y que en ese momento se encontraba en la central de autobuses de la ciudad porteña.

Su hermana, Paloma Manzo Gómez, informó en entrevista que desde ese momento sus familiares se trasladaron hacia ese lugar a buscarla, pero no la encontraron y nadie ahí supo darles informes sobre su paradero, además de que la joven ya no contestó su teléfono celular, que desde entonces envía las llamadas directamente al buzón.

Dijo que durante todo el martes los integrantes de su familia la buscaron en hospitales, albergues e instituciones de apoyo a mujeres en Manzanillo, pero al no obtener resultados cerca de las 10 de la noche fue presentada la denuncia formal ante el Ministerio Público de la localidad.

Linda Manzo, quien labora como mesera en el restaurante El Otro Mundo, de Tecomán, salió de su domicilio a las 19:00 horas del lunes y dejó dicho que saldría con su amigo Francisco Molina Ibarra, trabajador de la Aduana de Manzanillo, a quien conoce desde hace siete años y con quien había sostenido una relación de noviazgo.

Paloma Manzo refirió que aproximadamente a las nueve de la noche su hermana se comunicó vía telefónica e informó a sus familiares que se encontraba bien, pero la siguiente y la última noticia que tuvieron de ella fue el mensaje de audio en la madrugada.

Durante la búsqueda, dijo, se comunicaron con Francisco Molina, quien negó haber pretendido “vender” a la desaparecida y les aseguró que cerca de las tres de la mañana, después de una discusión, Linda se bajó de su camioneta a la altura de bar Miami Beach y ya no supo de ella.

De acuerdo con Paloma Manzo, el personal que atendió a la familia en la agencia del Ministerio Público señaló que Francisco Molina será llamado a declarar sobre el caso, al ser la última persona con la que estuvo la muchacha, y se investigarán todas las versiones.

Linda Manzo, quien estudió hasta tercer grado de secundaria, ha trabajado antes de restaurantes de la playa y en tiendas de ropa de la ciudad de Tecomán. De acuerdo con el anuncio difundido en las redes sociales, es de complexión delgada y tiene una estatura aproximada de 1.60 metros. El día de su desaparición vestía una blusa negra con “barbitas” y un pantalón de mezclilla color azul.