LONDRES (AFP) – La Cámara de los Comunes británica dio permiso este miércoles a la primera ministra Theresa May para iniciar la ruptura con la Unión Europea (UE).

El proyecto de ley que permite al gobierno de May notificar oficialmente la salida de la UE y empezar dos años de negociaciones recibió el voto a favor de 494 diputados y en contra de 122, y ahora pasará a la Cámara de los Lores.

Siete meses después de la inesperada victoria del ‘brexit’ en el referéndum, el voto de los Comunes es otra puñalada a la última esperanza de quienes no se resignaban al resultado: que los tribunales o el Parlamento frenaran la ruptura.

Lee: La National Gallery de Londres tiene un nuevo motivo para padecer el ‘brexit’

Los diputados le arrancaron una concesión al gobierno a cambio de no entorpecer “la voluntad popular”: poder votar el borrador del acuerdo de ruptura con la UE.

De todos modos, el gobierno precisó que un rechazo del Parlamento no impediría la salida del bloque. Así, las opciones del Parlamento serían aceptar lo que negocie May o abandonar la UE sin acuerdo.

La idea del gobierno era acabar con la posibilidad de una rebelión en sus filas conservadoras de unos diputados proeuropeos cada vez más descontentos con el nivel de escrutinio de las negociaciones que May está dispuesta a tolerar.

Recomendamos: La mayoría de los británicos aprueba el plan de Theresa May sobre el ‘brexit’

Uno de ellos, la diputada Claire Perry, tildó de “yihadistas” a los antieuropeos: “A veces siento que estoy sentada con colegas que son como yihadistas apoyando un brexit duro cuando dicen cosas como ‘¡No hay brexit lo suficientemente duro! ¡Fuera, europeos diabólicos, no queremos que mancillen nuestras puertas otra vez!’ “

Más problemas para contener una rebelión está teniendo el Partido Laborista, primero de la oposición, cuyo líder, Jeremy Corbyn, apoyado por la militancia pero siempre cuestionado por sus diputados, tiene problemas para hacer acatar su orden de votar a favor de la ruptura.

Desde que Margaret Thatcher terminó su periodo como primera ministra del Reino Unido hace 25 años, no hubo otra mujer que ocupara ese cargo hasta la llegada de Theresa May.

Dos portavoces parlamentarios laboristas presentaron su dimisión incapaces de votar contra su conciencia y contra la mayoría de votantes de su circunscripciones, proeuropeas. En total, 47 diputados desoyeron las consignas de su líder y votaron en contra del proyecto de ley en su primera lectura.

A ellos se le sumaron los diputados nacionalistas escoceses y el más pequeño Partido Liberal Demócrata. Pero la suma de todos no puede vencer a la mayoría absoluta de diputados conservadores (329 de 650).

Advertisements