• Brunhilde Pomsel, quien siguió las órdenes del jefe de propaganda nazi de 1942 a 1945, fallece a los 106 años de edad en Alemania; salió del anonimato en 2016 a raíz de un documental

WASHINGTON.

Brunhilde Pomsel, exsecretaria del máximo responsable de la propaganda nazi, Joseph Goebbels, falleció el pasado viernes a los 106 años de edad, informó hoy el diario The Washington Post.

Pomsel, cuya identidad saltó a los reflectores públicos apenas el año pasado a raíz de un documental, era una de los últimos miembros vivos del personal más íntimo de la jerarquía nazi.

Su aparición en el documental ‘Ein deutsches Leben’ (‘Una vida alemana’), estrenado en julio de 2016, la sacó prácticamente del anonimato pese a haber cumplido órdenes directas de Goebbels, mano derecha de Adolf Hitler, en el Ministerio para la Ilustración Pública y la Propaganda de 1942 a 1945.

No me considero culpable a no ser que se culpe a todos los alemanes por hacer posible que aquel gobierno llegara al poder”, comenta Pomsel en la cinta.

Los testimonios que dejó Pomsel en el documental provocaron entonces un gran revuelo debido a la indiferencia con la que se refirió al Holocausto y a los crímenes cometidos por el Tercer Reich.

Lo que hice no fue más que trabajar en la oficina de Goebbels”, dice.

A Goebbels lo recuerda como un ‘caballero elegante y noble’.

En el documental, Pomsel asegura que nunca tuvo conocimiento de las atrocidades del régimen para el que trabajó, incluidos los campos de exterminio, y de alguna manera se dijo libre de culpa.

Lo que sucedía realmente era un secreto, así que nos lo tragamos (…) Todo el país parecía estar bajo el influjo de un hechizo”, declara.

Sé que nadie nos cree, se piensa que lo sabíamos, pero no. Todo era un secreto”, insiste.

Pomsel, nacida en Berlín en 1911, fue capturada por los soldados soviéticos tras la Segunda Guerra Mundial y permaneció recluida en una prisión durante cinco años.

Desde su excarcelación, en 1950, trabajó para medios de comunicación alemanes hasta su retiro, en 1971.

Pasó sus últimos días recluida en su casa de Múnich, donde murió el pasado viernes.

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