La decisión anunciada en un tuit se produce tras la exigencia de Trump de que México debe pagar el muro fronterizo.
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, canceló a través de un tuit la visita que tenía programada a la Casa Blanca el próximo 31 de enero luego de que el mandatario estadounidense Donald Trump escribió varios trinos, también en su cuenta de Twitter, en los que sugirió que si el mandatario mexicano no quiere pagar el muro en la frontera, es mejor que no viaje a Washington.

La decisión ocurre un día después de que Trump firmó una orden ejecutiva con la aprobación para ampliar el muro en la frontera sur de Estados Unidos, y de que una comisión de alto nivel, liderada por el canciller mexicano Luis Videgaray, viajó a Washington para definir el rumbo de la relación bilateral entre ambos países.

Peña Nieto hace este anuncio en medio de una lluvia de críticas en México, de políticos e intelectuales que han criticado la “postura débil” para enfrentar las políticas migratorias del presidente Trump.

El pasado lunes, el presidente de México señaló en una conferencia de prensa que ante el evidente cambio de visión por parte del nuevo gobierno de Estados Unidos en materia de relaciones exteriores, México estaba obligado a tomar acciones para defender sus intereses nacionales, pero descartó la confrontación y la sumisión, y optó por el diálogo y la negociación.

En aquella intervención, Peña Nieto reiteró su rechazo la construcción de un muro en la frontera común, y pidió un trato humano para los migrantes mexicanos en EEUU.

También dijo que, entre los objetivos de la negociación con la nueva administración del presidente Donald Trump, se encontraba buscar que “cualquier proceso de repatriación de migrantes indocumentados” que realice el país vecino “sea de manera ordenada y coordinada”.

No fue hasta este jueves cuando Peña Nieto mostró una posición de rechazo a las políticas del ahora mandatario estadounidense contra México, pese que ya las había ventilado como candidato.

El 16 de junio de 2015, durante el discurso en el que anunció su candidatura a la nominación republicana, Donald Trump tachó a los inmigrantes mexicanos de “delincuentes y violadores”, y nunca se retractó de estas declaraciones a lo largo de su campaña. Un año después, en agosto de 2016, Trump visitó la Ciudad de México por invitación de Peña Nieto, y la noticia enfureció a muchos por la hospitalidad con la que fue tratado.

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