La crisis no respeta tradiciones, ya que a raíz del gasolinazo, vestir a un Niño Dios cuesta hasta 30 pesos más que el año pasado lo que también ha provocado que las ventas hayan caído aproximadamente 70 por ciento.

Desde hace 30 años, Elizabeth se ha dedicado a decorar a estas figuras, consideras por muchos, parte de la familia, sin embargo, ve con tristeza que, entre la pérdida de la tradición y las crisis económicas, ya poca gente se emociona por tener listo al Niño Dios para el Día de la Candelaria.

“Antes es más devoción, los papás se preocupaban por cumplir con las fiestas católicas. En precios sí hemos tenido que subir un poquito porque todo subió y los trabajadores cobran más, pero hemos tratado de que no sea drástico, entre 10 y 30 pesos, depende del tamaño y el modelo”.

Instalada en el Jardín Zaragoza, Elizabeth ofrece más de 30 modelos de ropón para esta figura católica, siendo el de la Abundancia el más pedido este año.

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