La salida definitiva de Adela Micha, Joaquín López Dóriga y Víctor Trujillo de Televisa por problemas en la comercialización de los programas que conducían no sorprende a nadie, parece que los ejecutivos de las grandes televisoras no se han percatado del declive televisivo que desde hace un tiempo viene gestándose en el mundo. Acostumbrados a poner al aire lo que ellos consideraban que debía ver la gente, hoy se enfrentan con una realidad: las audiencias tienen acceso a una gran diversidad de contenidos que se ofrecen en otras plataformas más allá de la tradicional TV, y por tanto, responden de manera diferente a las expectativas de las empresas mediáticas tradicionales.

Cada vez es menos frecuente que las personas esperen un segmento de noticias en televisión o radio para enterarse de los últimos acontecimientos, ya que la información surge y se reproduce de manera inmediata en medios alternos como las redes o sociales y los sitios web.

Las audiencias se informan, investigan y opinan, son partícipes de los hechos e interactúan, cosa que con la televisión nunca pudieron hacer.

Los empresarios también han descubierto que invertir millones de pesos en espacios publicitarios en televisión ya no es redituable, debido al “zapping” o cambio constante de canales que hacen los usuarios para evadir los comerciales o bien porque muchos utilizan la TV solo como un medio para reproducir programación en streaming como Netflix, donde los comerciales son inexistentes.

La crisis de los medios de comunicación tradicionales no es nueva, aún existen voces que defienden la importancia de éstos y se atreven a decir que el internet es una moda pasajera, cuando esta comprobado que es un servicio que llegó para quedarse.

Para nadie es un misterio que las finanzas de las grandes empresas televisivas, radiofónicas e incluso de medios impresos, estén tambaleándose y que el próximo año, tampoco parezca alentador.

Los medios de comunicación tienen que mutar, revisar los gustos y las preferencias de los usuarios a través de las tendencias y las mediciones en internet donde más que nunca se concentra información real sobre sus gustos.

La televisión, el radio y el periódico deben buscar su espacio en esta nueva era de la comunicación instantánea para asegurar su permanencia en un mundo de competencia mediática feroz.

Por: Gerado Castañeda 

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