Ciudad de México.- Como si regresáramos en el tiempo a los años 70, hace unos días reaparecieron cindo vedettes ‘del ayer’, en la presentación del documental ‘Bellas de noche’.

Lyn May, Wanda Seux, Olga Breeskin, Rossy Mendoza y La Princesa Yamal protagonizan esta cinta, la cual rememora sus años de gloria.

Cuatro décadas después, las exóticas estrellas de la noche reaparecen para la película de María José Cuevas, que muestra el inexorable paso del tiempo en su historia.

Como la de Breeskin, quien vive en Las Vegas, Nevada, desde 1990, y en la cinta confiesa sus adicciones y recaídas hasta que encontró la salvación como misionera cristiana.

“’Bellas de noche’ habla de la mujer, de quitar muchos prejuicios alrededor de las vedettes. No vemos a estas cinco mujeres llorando en su cama y deprimidas sino que son unas guerreras; es un documental que habla de la vida”, señaló la directora en conferencia de prensa.

“Esta historia tiene que ver con los recuerdos de mi infancia, mi generación creció viendo a Olga Breeskin en televisión y tuve la fortuna que mi papá nos abrió a la cultura popular”, apuntó María José.

Lyn May es una de las figuras más emblemáticas del vedettismo en México, sin embargo, su infancia estuvo marcada por abusos y una maternidad a temprana edad que la encaminó a esta práctica.

A los 14 años de edad se convirtió en bailarina exótica en el puerto de Acapulco, Guerrero para poder mantener a sus dos hijas y poco tiempo después viajó a la Ciudad de México en donde el productor Raúl Velasco le ofreció trabajo en un prestigioso cabaret.

A partir de ese momento su éxito crecería como la espuma y es que se convertiría en un ícono del cine de ficheras.

Por su parte Wanda Seux vivió una infancia completamente diferente y es que a pesar de ser paraguaya de nacimiento, desde pequeña residió con su familia en la provincia de Salta en Argentina.

Inició su carrera profesional a los 11 años de edad modelando para diversas marcas. A los 18 años obtuvo trabajo como bailarina de danzas árabes en un restaurante, en donde recibió la oportunidad de hacer una gira por México.

Luego de que se diera a conocer en tierra Azteca, se convirtió en media vedette, debutando en 1973 en el teatro y un año después en la televisión mexicana.

En los años 70´s y 80´s, Olga Breeskin fue considerada por la prensa nacional la vedette número uno de todo México.

Y es que su habilidad para tocar el violín la llevó a presentarse en los centros nocturnos más concurridos de la ciudad, con un acto basado en los shows de Las Vegas, en donde lucía su curvilínea figura con atrevidos atuendos.

Su fama fue tal, que Televisa le hizo un comercial en donde invitaba a los televidentes a ver sus espectáculos, causando gran controversia en aquellos tiempos, ya que para la sociedad conservadora del país se trataba de un comercial atrevido.

Poco tiempo después saltó de los escenarios al cine en donde impuso un nuevo estilo.

Rossy Mendoza fue una de las vedettes más taquilleras durante los años 70 e incluso en América Latina era conocida como ‘La cintura más breve del mundo’ y es que su cintura medía 55cm.

Nació al sur del Estado de Sonora y su debut llegó en 1964 rodeada con destacadas figuras como Tin Tan, Sergio Corona y Los Hermanos Carreón.

Para 1968 entró al elenco de El Capri, un prestigioso cabaret y sólo dos años después era la estrella principal de los cabarets más famosos del país.

(Videos de YouTube)

La Princesa Yamal es originaria de Uruguay y llegó a México en busca de fama y fortuna, cumpliendo al poco tiempo su propósito.

Y es que encabezaba las marquesinas de los centros nocturnos más famosos de la Ciudad de México. Al poco tiempo llegó a la pantalla chica con el género de ‘Cine de Ficheras’.

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