Ciudad de México. El gobernador del banco central de México, Agustín Carstens, dijo el viernes que no descarta otro aumento en la tasa clave de interés antes de que finalice el año.

El Banco de México (Banxico) subió el jueves su tasa de referencia en 50 puntos base para contrarrestar las presiones inflacionarias, derivadas en gran medida de la depreciación del peso mexicano tras la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

El objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día es ahora de 5.25 por ciento, un nivel que no alcanzaba desde mayo de 2009, poco después del inicio de la crisis financiera global.

Afirmó que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, dejó de ser un “huracán de categoría 5” por el tono conciliador que ha esgrimido luego de su triunfo en la elección del 8 de noviembre; sin embargo, ha venido dificultando la implementación de medidas que podrían ser apropiadas para estabilizar el tipo de cambio porque hasta el momento no se sabe a ciencia cierta cómo va a implementar su política económica hacia delante.

“Hemos visto esbozos, es como tratar de armar un rompecabezas sin tener todas las piezas”, señaló el funcionario. Destacó que quizá la repercusión más importante que tuvo la elección estadunidense fue que el dólar se ha apreciado contra todas las divisas.

“El día de hoy el dólar alcanzó su nivel más alto contra todas las divisas en trece años y sin duda entre ellas una de las afectadas es el peso”. Lo anterior, detalló, puede generar con presiones inflacionarias y dado que el mandato del Banco de México es mantener una inflación baja y estable fue que se decidió incrementar las tasas de referencia en 0.5 por ciento como se anunció el jueves.

El Banco de México inició el incremento de sus tasas de interés desde diciembre del año pasado y desde entonces a la fecha las tasas se han incrementado 2.25 por ciento, mientras que en Estados Unidos han aumentado en sólo 0.25 por ciento.

Carstens defendió las medidas que el país ha implementado para lograr fundamentos macroeconómicos sólidos, como el esfuerzo de por lo menos dos años para mantener una política fiscal más restrictiva, bajar la deuda sobre el PIB, la implementación de las reformas estructurales y el “agresivo” plan de negocios presentado por Pemex “que le quita contingencias fiscales a la economía”.

Adelantó que el banco central estará muy atento a lo que haga la Reserva Federal en la reunión que sostendrá a mediados del mes que entra y derivado de la cual se prevé un aumento adicional a la tasa de referencia de México.

Dijo que el objetivo del banco central es mantener una inflación baja y estable al menor costo para la actividad económica y aunque reconoció que mayores tasas de interés pueden afectar al consumidor y a las empresas señaló que habrá prudencia y un manejo responsable.

“Hay que aplicar, la medicina pero no generar una sobredosis”, indicó.

Redacción La Jornada 

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