Las protestas en la comunidad internacional y en la estadounidense continúan tras conocer el resultado de las elecciones presidenciales de EU, donde el magnate y empresario Donald Trump resultó triunfador. Ahora, en redes sociales surgió un nuevo movimiento llamado “Not My President” (No es mi presidente) que está contra la marca de tenis deportivos New Balance.

¿La razón? Matt LeBretton, el vicepresidente declaró en una entrevista con The Wall Street Journal lo siguiente: “La administración de Obama fue sorda hacia nuestras peticiones y, honestamente, sentimos que con el presidente electo Donald Trump podremos avanzar en la dirección correcta”.

Tales palabras provocaron una serie de comentarios negativos hacia la empresa. Algunas personas comenzaron a subir videos e imágenes en las que muestran tenis de la marca tirados a la basura y también siendo quemados. Hubo otros que incluso regresaron sus tenis a la tienda, donde los habían adquirido, luego de conocer la “postura” de NB.

Tras la ola de mensajes, Matt LeBretton explicó en entrevista para Buzzfeed News que su cita había sido sacada de contexto. “La declaración es correcta en el contexto de comercio, no estábamos hablando de geo-política, pero en el contexto del acuerdo Transpacífico”, expresó.

Por su parte, en la cuenta de Twitter, la empresa lanzó un mensaje para aclarar lo ocurrido:

“Creemos en la comunidad. Creemos en la humanidad. Desde la gente que hace nuestros zapatos hasta los que los utilizan, creemos en actuar con integridad y damos la bienvenida a todas las caminatas de vida. Desde 1906, hemos creado nuestro propio camino, comprometiéndonos con pasión en hacer las cosas en nuestras cinco fábricas en Nueva Inglaterra cuando nadie más lo hizo. New Balance y nuestros miles de empleados alrededor del mundo trabajan constantemente para hacer mejor las comunidades locales. Siempre lo hemos hecho y siempre lo haremos”.

Antes de que te unas y quemes también tus tenis o de plano los tires al cesto más cercano que tengas, debes saber que sí, todo fue un mal entendido.

Con información de Excélsior.

Advertisements