TAMAULIPAS.
La Secretaría de Salud activó un plan emergente de prevención de enfermedades y control vectorial para contener posibles brotes de dengue, luego de las lluvias registradas en la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira.
El titular de la Secretaría de Bienestar Social, Gerardo Pena Flores, refirió que se pusieron en marcha tres unidades móviles de salud para atender a las personas que así lo requieran, principalmente en los albergues que aún se encuentran activos ya que todavía permanecen algunas familias.
Mencionó que aunque los gobiernos municipales han dado a conocer que la cantidad de familias damnificadas podría superar las 75 mil, las brigadas del gobierno estatal junto a las administraciones locales realizan un censo específico de personas que sufrieron pérdidas materiales.
Destacó que a partir del domingo se instalarán tres comedores comunitarios para atender a las familias damnificadas que enfrenten dificultades para preparar o almacenar sus alimentos.
Mientras que la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) federal instalará un comedor comunitario en cada municipio con capacidad para atender desde dos mil 800 hasta cinco mil personas y que estarán funcionando al menos los próximos 15 días.
Expuso que muchas de las familias damnificadas se vieron afectadas con inundaciones dentro de sus hogares, lo que provocó que perdieran electrodomésticos, muebles, ropa y en general todo su patrimonio.
Gerardo Pena señaló que el gobierno del estado proporcionó camiones de volteo que junto con las cuadrillas de servicios públicos de los gobiernos municipales realizan una campaña de descacharrización y limpieza en las zonas más afectadas.
Los recursos que entregará la Secretaría de Gobernación del Gobierno Federal a través del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) se utilizarán principalmente en la reposición de enseres domésticos, alimentación y en algunos casos obras de infraestructura.
Con información de Excélsior 

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