CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un bombardeo a una escuela ubicada en Hass, provincia siria de Idlib controlada por los rebeldes, dejó un saldo de al menos 22 niños y seis profesores muertos, informó la Unicef.

“Es una tragedia, un escándalo y si este ataque fue deliberado, es un crimen de guerra”, señaló Anthony Lake, director general del organismo de la ONU.
Los bombardeos fueron confirmados por miembros de los equipos de protección civil (conocidos como cascos blancos) y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, según el cual la cifra de escolares muertos habría sido de 15.
En lo que coincidieron ambas fuentes fue en responsabilizar del ataque al régimen de Damasco o a la aviación rusa ya que Idlib está en manos de los rebeldes.
De acuerdo con el responsable de la Unicef, podría tratarse “del ataque más mortífero contra una escuela desde el inicio de la guerra” que ya lleva cinco años y medio en Siria.
De acuerdo con un comunicado del organismo, la escuela fue atacada en varias ocasiones.
“Dos aviones militares realizaron seis ataques en la localidad de Hass, contra una escuela y sus alrededores, matando a 35 civiles, entre ellos 11 niños” señaló por su parte el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
En declaraciones a la agencia AFP, un militante opositor del Idlib Media Center dijo que uno de los proyectiles cayó a la entrada de la escuela justo en el momento en que los niños eran evacuados a causa de los bombardeos.
“Es horrible, horrible, espero que no estemos implicados. Sería fácil para mí decir ‘no’ (no fuimos nosotros) pero soy una persona responsable, primero debo saber lo que nuestro ministro de Defensa va a decir”, declaró el embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin.
Y es que el régimen sirio y su aliado ruso son acusados recurrentemente por las potencias occidentales de lanzar ataques aéreos indiscriminados contra infraestructuras civiles, aunque el régimen sirio y Rusia afirman que su objetivo son los terroristas.

Advertisements

¿Qué te parece?